Werner Von Braun

Nació en la población alemana de Wirsitz (hoy Wyrzysk, Polonia) en 1912. Afiliado desde muy joven a la Sociedad Alemana para el vuelo espacial, tuvo la posibilidad de trabajar junto a Hermann J. Oberth, uno de los padres de la astronáutica

Tras licenciarse en ingeniería con una tesis sobre el motor a reacción, fue asignado, hacia mediados de los años 1930, a los laboratorios de investigación del ejército alemán, donde participó en los experimentos sobre misiles para uso bélico. Fue aquí donde von Braun desarrolló el famoso proyecto V-2, que se considera como el primer misil de largo alcance de la historia.

Al finalizar el conflicto, von Braun se entregó a las tropas americanas con la condición de continuar desarrollando sus proyectos, como el V-3, un misil por etapas con el que los alemanes podrían haber bombardeado Estados Unidos de no ser, paradójicamente, por la intervención de la Gestapo, que lo consideró una idea inútil y visionaria.

De estas investigaciones nació en 1950, el impulsor Redstone, que fue empleado para el lanzamiento de los primeros satélites y astronautas americanos. Durante los años 60, ya en la NASA, von Braun, diseñó los grandes lanzadores, el último de los cuales fue el Saturno V.

Murió en 1977, a los 65, tras abandonar la NASA amargado ante los continuos recortes presupuestarios y la cancelación de muchos de sus proyectos, como las misiones a Marte, o las estaciones espaciales de forma toroidal, idea esta plasmada espectacularmente por Stanley Kubrik en 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO.

© Francisco José Súñer Iglesias,
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