Vitaminas

Moléculas orgánicas necesarias en pequeñas cantidades en la dieta de los animales superiores. Estas moléculas ejercen en casi todos los animales la misma función, pero los más evolucionados parecen haber perdido la capacidad de sintetizarlas.

El papel fundamental de las vitaminas para la salud no fue reconocido hasta mediados del siglo XVIII, cuando los vegetales frescos fueron usados para curar el escorbuto, una enfermedad muy común entre los marineros en los viajes largos, que hoy en día sabemos está causada por la falta de vitamina C. El famoso capitán Cook, en su viaje de exploración por el Pacífico, consiguió mantener a su tripulación libre del escorbuto con una dieta de col ácida. El tratamiento se extendió, y la Marina Británica acabó obteniendo la hegemonía de los océanos gracias a sus marineros sanos. A finales del siglo XIX se aisló la primera sustancia considerada esencial. Dado que se trataba de una amina, se le asignó el nombre de vitamina (amina vital). Desde entonces y hasta mediados del siglo XX fueron encontradas, aisladas e identificadas muchas sustancias esenciales en la dieta. Sus estructuras son sumamente variadas y muchas de ellas no son aminas, pero se mantuvo por comodidad el nombre de vitamina, al que se añadió una letra para identificarlas. Posteriormente se encontró que algunas de las sustancias aisladas no eran realmente vitaminas, y otras resultaron ser una mezcla de varias, así que la secuencia de letras presenta huecos.

Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos, según sean solubles en agua o en grasas. En el primer grupo (hidrosolubles) se encuadran el ácido ascórbico (vitamina C) y el complejo B, un conjunto de sustancias que incluye la tiamina (vitamina B1), la riboflavina (vitamina B2), el piridoxal (vitamina B6), la cobalamina (vitamina B12), la niacina (factor PP), la biotina (antes conocida como vitamina H) y los ácidos fólico, pantoténico y lipoico. En el segundo grupo (liposolubles) se encuadran el retinol (vitamina A), calciferol (vitamina D), tocoferol (vitamina E) y la filoquinona (vitamina K).

El papel fundamental de las vitaminas en los organismos superiores parece estar relacionado con sus funciones bioquímicas. Así, la vitamina C es imprescindible para determinados procesos, como la introducción de grupos hidroxilo en proteínas que forman los tejidos conectivos corporales; las vitaminas del complejo B forman parte de coenzimas sin los cuales el metabolismo es imposible; la vitamina D es imprescindible para regular el metabolismo del calcio, etc... El papel de otras vitaminas no está todavía aclarado, pero en cualquier caso la ausencia de vitaminas en la dieta provoca enfermedades carenciales: escorbuto, beri-beri, pelagra, ceguera nocturna, raquitismo, esterilidad, problemas de coagulación. El exceso de vitaminas liposolubles puede originar también hipervitaminosis, ya que no se eliminan en la orina.

© Jacobo Cruces Colado,
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