Virus

1.- Biología Los virus son estructuras complejas compuestas de proteínas y un ácido nucleico. Aunque a menudo se les confunde con seres vivos, no lo son, dado que no presentan funciones de reproducción, relación con el entorno o nutrición. La estructura de un virus está compuesta por una cubierta de proteínas que protege un núcleo donde se aloja un ácido nucleico que porta el código genético del virus. El ácido nucleico es usualmente ADN, pero puede ser también ARN, tratándose entonces de un retrovirus (como el VIH, causante del SIDA).

La cubierta de proteínas sirve también al virus para infectar una célula, atravesando la pared de ésta. Una vez dentro de la célula, el material genético es inyectado en el núcleo, y se produce su expresión, es decir, la producción de las proteínas virales a partir de los genes de su código genético. Si el material genético del virus es ARN, un enzima llamado transcriptasa reversa lo convierte en ADN, que puede ser expresado.

A través de una serie de procesos complejos, acaban produciéndose enormes cantidades de virus, que tarde o temprano saldrán de la célula para infectar otras. Los virus actúan pues utilizando la bioquímica celular para sus propios propósitos: la creación de nuevos virus. En muchos casos, se producen mutaciones en el código genético del virus, que provocan que este sea más peligroso.

El concepto de virus es atractivo para la ciencia ficción, especialmente en el papel de factor apocalíptico. Un ejemplo bien conocido es la novela de Joe Haldeman MUNDOS, donde un virus militar llamado Koralatov 31 acaba con la población adulta del planeta, y mata a todos los adolescentes al final de la pubertad. LA DANZA DE LA MUERTE, de Stephen King, plantea un escenario similar donde el virus en cuestión es una especie de supergripe.


2.- Informática Por analogía con los virus normales, un virus informático es un pequeño programa que altera el funcionamiento normal de los programas que infecta para, por un lado extenderse, y por otro atacar el ordenador infectado borrando programas, destruyendo datos o afectando significativamente el funcionamiento de la máquina infectada.

Tecnológicamente son una maravilla de la programación, puesto que en tamaños que no superan los 4 ó 5 Kilobytes integran el código necesario para replicarse y llevar a cabo sus perversos propósitos. Los de última generación son incluso capaces de mutar, cambiando parte de su propio código, para evitar ser detectados por los programas antivirus.

Eticamente son uno de los aspectos más deleznables de la informática y ningún argumento justifica la mala fe que en esencia mueve a sus creadores. Otra sospecha muy extendida es que hay muchos virus creados y propagados por los fabricantes de programas comerciales, con el fin de retraer la piratería, y por los propios fabricantes de vacunas, como método infalible de perpetuar su negocio, sin embargo, nunca se han podido probar estas acusaciones de modo que deben ser tomadas como parte de la mitología informática.

La ciencia-ficción ha usado y abusado de los virus informáticos más allá de lo razonable. Ejemplos como el de INDEPENDENCE DAY, en el que un virus programado en un par de horas por el científico espabilado de turno era capaz de destruir los ordenadores de los invasores extraterrestres, en un remedo bastante desquiciado del fin de los invasores de LA GUERRA DE LOS MUNDOS de Wells, fue objeto de las más virulentas críticas de aficionados al género y gentes inteligentes en general. Autores como A. C. Clarke han caído en la misma trampa, y en su novela 3001, LA ODISEA FINAL un virus informático juega un papel similar contra un monolito enloquecido.

© Jacobo Cruces Colado, Francisco José Súñer Iglesias, (603 palabras)