Viking

El proyecto Viking, cuya misión era estudiar la superficie de Marte, ha sido uno de los grandes éxitos de la NASA. Estuvo compuesto por dos sondas; la Viking 1, lanzada el 20 de agosto de 1975 y llegando a su destino el 19 de junio de 1976, y la Viking 2, lanzada el 9 de septiembre de 1975, llegando a Marte el 7 de agosto de 1976. Ambas contaban con un módulo orbital y otro diseñado para aterrizar en el planeta. La misión de los módulos orbitales era la de cartografiar con alta resolución la superficie marciana, además de actuar de repetidores para enviar a la Tierra las señales emitidas por los módulos de aterrizaje. Los módulos de aterrizaje, por su parte, se posaron respectivamente en Chryse Planitia y Utopia Planitia, realizando in situ análisis del suelo marciano y tomando unas espectaculares fotografías de su entorno inmediato. Las sondas Viking estuvieron enviando datos a la Tierra hasta principios de los años ochenta, momento en el que dejaron de funcionar dejando tras de sí unos fructíferos resultados.

Aunque los fines científicos del proyecto Viking eran variados, sin duda el más espectacular de cara al público fue el intento de descubrir la existencia de vida en Marte, aunque se admitía que, como mucho, de existir ésta no pasaría de un nivel de complejidad similar al de las bacterias terrestres. Los resultados de estos análisis fueron confusos debido a que la alta reactividad del suelo marciano interfirió los experimentos diseñados, razón por lo cual al día de hoy la incógnita sigue abierta.

© José Carlos Canalda,
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