Velocidad de escape

Velocidad mínima a la que un objeto puede escapar a la atracción gravitatoria de un cuerpo en el espacio, la cual depende del tamaño y la masa del astro en cuestión. Un objeto (por ejemplo un cohete) lanzado con una velocidad inferior a a velocidad de escape volverá a caer sobre la superficie. Una velocidad igual a la de escape conseguirá ponerlo en órbita, mientras velocidades superiores lo alejarán del mismo.

Para la Tierra, la velocidad de escape tiene un valor de 11, 2 kilómetros por segundo. En la Luna es de 2, 37 kilómetros por segundo, muy inferior a la de nuestro planeta pero suficiente con creces para impedir que un astronauta se pusiera en órbita dando inadvertidamente un salto. La velocidad de escape es de 4, 32 km/s en Mercurio; 10, 15 en Venus; 5, 07 en Marte; 59, 5 en Júpiter; 35, 5 en Saturno; 21, 3 en Urano; 23, 5 en Neptuno, y 1, 22 en Plutón. La correspondiente al Sol es, obviamente, muy superior: 616 km/s En el otro extremo, los satélites y asteroides de pequeño tamaño (apenas unas decenas de kilómetros e incluso menos en muchos casos), tienen unas velocidades de escape muy reducidas al ser muy pequeña su masa.

Evidentemente en los astros supermasivos, como las estrellas de neutrones o los agujeros negros, la velocidad de escape alcanza valores increíblemente elevados. De hecho, en estos últimos llega a superar incluso a la velocidad de la luz, con lo cual de lo mismos no puede escapar la menor radiación, luminosa o de cualquier otro tipo, lo que explica su nombre.

© José Carlos Canalda, Alfonso Gippini
(268 palabras) Créditos