Trabajo

La física describe al trabajo como el resultado de aplicar una fuerza sobre un objeto, produciéndose un desplazamiento del mismo en la dirección en la que se aplica la fuerza. El valor de este trabajo es el producto de ambas magnitudes, fuerza por desplazamiento, y puede ser medido en diferentes unidades: el julio (un newton de fuerza por un metro de desplazamiento), el ergio (una dina de fuerza por un centímetro de desplazamiento) o el kilopondímetro (un kilopondio o kilogramo de peso por un metro de desplazamiento)

El trabajo está íntimamente relacionado con la energía (un trabajo puede generar energía, y una energía puede producir un trabajo), hasta el punto que ambos se miden en las mismas unidades, pero conceptualmente son dos magnitudes físicas diferentes que conviene no confundir.

Los intercambios energía-trabajo y trabajo-energía son muy frecuentes en la vida cotidiana. Un ejemplo típico es el del motor de un automóvil, en el que la energía térmica producida por la combustión de la gasolina crea el trabajo necesario para mover el vehículo. Al contrario, las turbinas de una central hidroeléctrica convierten el movimiento de sus álabes (un trabajo) en energía eléctrica.