Terminator

Robots androides, cuyo nombre podría ser traducido como exterminador, protagonistas de la película homónima dirigidas en 1984 por James Cameron e interpretada por Arnold Schwarzenegger, la cual contó con las secuelas TERMINATOR 2, EL JUICIO FINAL (1991) y TERMINATOR 3, LA REBELIÓN DE LAS MÁQUINAS (2003) ambas interpretadas también por Schwarzenegger y dirigidas, respectivamente, por James Cameron la segunda y por Jonathan Mostow la tercera.

Dentro de un tradicional argumento de paradoja temporal, los terminator son enviados desde un futuro cercano, en el que las máquinas disputan a la humanidad el dominio del planeta, para evitar el nacimiento de John Connor, el futuro líder de la resistencia humana.

El primer terminator enviado al pasado es un modelo T800, un robot tradicional dotado de una poderosa inteligencia artificial y una cubierta de piel y tejidos sintéticos le permitía pasar por humano. El segundo modelo enviado es el más moderno T1000, diseñado con una tecnología completamente distinta a la del T800 puesto que el metal líquido del que está fabricado le permite adquirir las más variadas formas. Por último, el modelo TX es una versión mejorada del T1000.

Tras el fracaso del primer T800, la captura y reprogramación de varios congéneres suyos permite al John Connor del futuro enviarlos al pasado para protegerse a sí mismo de los T1000 y TX enviados posteriormente con las mismas aviesas intenciones, al tiempo que sirve asimismo de excusa a los guionistas para que el fenecido Schwarzenegger pueda seguir interviniendo en las sucesivas entregas.

Aunque se especula con la posibilidad de una cuarta entrega para 2008, la elección de Schwarzenegger como gobernador del estado de California en 2003, lo que supuso el final de su carrera cinematográfica al menos hasta el momento, hace que sea extremadamente difícil que, de rodarse la película, pudiera contarse con él como protagonista. Esto no ha impedido que, como suele ser habitual en los Estados Unidos, Terminator haya dado el salto a los videojuegos y a los cómics, en ocasiones con spin-offs tan sorprendentes como los que le enfrentan a Robocop o, simultáneamente, ¡a Alien y a Predator!

© José Carlos Canalda,
(348 palabras) Créditos