Star Trek

Sin duda, la serie de ciencia-ficción más famosa e importante de todos los tiempos.

Fue ideada por Gene Roddenberry en 1964, bajo la premisa de realizar una serie de aventuras espaciales al estilo de los westerns americanos. En un principio, la serie fue ofrecida a la CBS, que la rechazó para acabar siendo la NBC quien llevara adelante el proyecto.

Por aquella época ya se emitía una serie de gran éxito; Perdidos en el Espacio. Orientada hacia un público juvenil, resultaba demasiado infantil e intranscendente. La idea de Roddenberry era que Star Trek tuviera una orientación completamente distinta; quería una serie mediante la que reflexionar sobre los problemas sociales de los Estados Unidos de entonces; racismo, lucha por los derechos civiles, la guerra fría, y todo esto sin salirse de un marco inconfundiblemente aventurero.

Tanto es así, que The Cage, el primer episodio piloto que se filmó fue rechazado por la NBC; resultó se demasiado cerebral y para la mentalidad de la época resultaba excesivo que una mujer (Majel Barret) fuera la segunda al mando en un navío de guerra. Al fin, con el segundo piloto, y tras duras negociaciones respecto a la composición de la tripulación, presupuesto y guión, la NBC dio el visto bueno a la serie y a partir de ahí el resto es historia.

Un nutrido elenco de personajes míticos; los capitanes Kirk y Piccard y el siempre ligón Riker, los inefables Spok y Data, el odiado Wesley Crusher, los entrañables Uhura, Scotty, Chejov, Sulu, Tasha Yar, y Worf, el fatídico destino de los hombres del pijama rojo, la enfermería perfectamente cubierta por los doctores McCoy, Crusher y la enfermera Chappel, los malvados romulanos, la violencia de los klingon, la fría eficacia de los borg, el oportunismo ferengi, inventos asombrosos como el teletransportador y los phasers, en fin, cinco series de televisión, una de animación, nueve películas e infinidad de comics y novelas ambientadas en lo que se ha dado en llamar Universo Trek se ha convertido en casi una religión para sus seguidores más acérrimos, los trekkies o trekkers, que incluso gozan de una película satírica, HÉROES FUERA DE ORBITA), en la que se muestran los excesos y miserias a los que puede llegar el (fan)atismo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (373 palabras)