Sistema operativo

No existe una definición exacta de lo que es un sistema operativo ya que depende mucho del punto de vista desde el que lo definamos. Podemos ver el sistema operativo como un asignador de los recursos de un ordenador. Es decir, disponemos de un hardware o conjuntos de recursos y el sistema operativo actúa como el administrador de estos recursos y los asigna a los trabajos o tareas que estén compitiendo por ellos (programas de los usuarios). También podemos ver el sistema operativo como un programa de control que, como su nombre indica, controla la ejecución de los programas de los usuarios para prevenir errores y el uso inadecuado del ordenador. Permite que los usuarios compartan recursos, evita que interfieran unos con otros, controla las operaciones de entrada y salida, etc.

Puede darse una definición global en base al objetivo fundamental de un sistema informático, que es ejecutar los programas de los usuarios y facilitar la solución de su problema. Sin embargo, un componente fundamental de un sistema informático como es el hardware es muy difícil de programar y de usar. Por ejemplo, para usar las operaciones básicas de leer o escribir en un disco se necesitan aproximadamente una decena de parámetros para especificar datos técnicos, como el bloque a leer o el número de sectores por pista, que al usuario le son indiferentes y ni siquiera un programador tiene por qué saber. El sistema operativo conoce los detalles de los recursos que gestiona y ofrece al usuario una visión abstracta y simplificada de dichos recursos ocultándole la realidad del hardware. Siguiendo con el ejemplo del disco, el sistema operativo oculta el uso de la arquitectura básica de bloques y sectores y presenta un entorno de archivos con nombre. Así, el usuario maneja un recurso virtual que es más sencillo y fácil de usar que el hardware subyacente. Al conjunto de todos los recursos virtuales se les denomina máquina virtual, y no es más que la abstracción del ordenador.

El sistema operativo es, por tanto, un conjunto de programas que actúan como intermediario entre el usuario y el hardware del ordenador, cuyo propósito es proporcionar un entorno en el que el usuario pueda ejecutar programas de manera cómoda, buscando además una explotación eficiente del sistema del que se dispone.

La clasificación de los sistemas operativos se puede realizar de diferentes maneras. Las más conocidas son:

Monotarea: sólo se permite la ejecución de un proceso a la vez.

Multitarea: se permite la ejecución de más de un proceso a la vez.

Monousuario: sólo hay un usuario o, lo que es lo mismo, no se distingue entre los distintos usuarios.

Multiusuario: se pueden distinguir diferentes usuarios que pueden tener distintos privilegios y zonas de datos protegidas.

© Andrés Berdasco Blanco,
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