Sincrotrón

En 1943 se sugirió una nueva idea para la construcción de aceleradores de partículas similares a los ciclotrones. La idea fue desarrollada en 1945 de forma simultánea por McMillan en EE.UU. y por Veksler en la URSS. El principio de funcionamiento del sincrotrón es idéntico al del ciclotrón, ya que las partículas se aceleran en una trayectoria circular. Sin embargo, para sincronizar con precisión la intensidad del campo que proporciona energía a las partículas con la ganancia de masa de éstas debida a los efectos relativistas, se utiliza un campo eléctrico oscilante. Dicho campo permite dar a las partículas la energía necesaria en cada momento. El principio de funcionamiento del sincrotrón, que en principio fue concebido para acelerar electrones, puede aplicarse igualmente a otros aceleradores. La energía máxima que un sincrotrón puede proporcionar a los electrones se ve limitada por la circunstancia de que, según predicen las ecuaciones de Maxwell, los electrones en movimiento emiten energía en forma de radiación electromagnética. Llegado un cierto momento, esa radiación sincrotrónica es igual a la ganancia obtenida del campo del sincrotrón. Por otra parte, a diferencia de lo que ocurría en uno de los antiguos ciclotrones, los aceleradores basados en el principio de sincrotrón no producen un chorro continuo de partículas aceleradas, sino pulsos de partículas.

© Jacobo Cruces Colado,
(214 palabras) Créditos