Secuela

Consecuencia inevitable de todo libro de éxito que alarga la trama hasta lo indecible el fin de seguir aprovechando el filón de las ventas y la inevitable consecuencia de una de la calidad a medida que aumentan los libros que engordan la serie de novelas, pues cada vez resulta más difícil ser original sin faltar a la coherencia interna de la obra global. A diferencia de las precuelas, las secuelas suelen ser escritas en el mismo orden cronológico en el que se desarrolla la narración, pero aunque con el tiempo acaben formando trilogías o, incluso, n-logías, éstas no se ciñen a un plan preconcebido e, incluso, pueden llegar a pasar muchos años entre la redacción de las obras originales y la de las secuelas.

Son numerosos los ejemplos existentes dentro de la ciencia ficción, como ocurre con las tardías secuelas de Fundación (LOS LÍMITES DE LA FUNDACIÓN, FUNDACIÓN Y TIERRA...), de Isaac Asimov, o las de las famosas obras de Arthur C. Clarke 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO y CITA CON RAMA, entre otras muchas. El fenómeno es todavía más descarado en el cine, donde tropezamos con múltiples continuaciones de películas de éxito tales como STAR TREK, ALIEN, TERMINATOR, ROBOCOP, SUPERMAN, BATMAN, EL PLANETA DE LOS SIMIOS... e incluso la segunda y tercera parte de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS.

En algunas ocasiones no se puede hablar de secuelas debido a que la obra ha sido concebida originariamente en varias entregas. Éste es el caso de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS, tanto las novelas como las películas, y asimismo pueden considerarse así los episodios 2, 3 y 4 de STAR TREK (no el resto) o la trilogía de películas de REGRESO AL FUTURO. Como ejemplo español podríamos poner la Trilogía de las Islas (LAS ISLAS DEL INFIERNO, LAS ISLAS DEL PARAÍSO y LAS ISLAS DE LA GUERRA) o la inacabada trilogía de los Dioses (DIOS DE DRHULE, DIOS DE KERLHE y la inédita DIOS DE LA ESFERA), obra ambas del gaditano Ángel Torres Quesada, aunque se da la circunstancia de que la primera de ellas cuenta a su vez con una secuela, la novela WHYARGA.

© Manuel Díez Román, José Carlos Canalda,
José Antonio Navarro Torres, (357 palabras)