Saldos

Triste fin al que se ven abocadas múltiples colecciones de ciencia-ficción española cuando sus ventas no han sido las esperada y los volúmenes no hacen más que molestar en los almacenes de editores y distribuidores. Vendidas a precios ridículos y casi a granel en mercadillos, rebajas diversas y liquidaciones de restos son, sin embargo, una ocasión inmejorable para hacerse con clásicos ya descatalogados.

Los motivos del desastre comercial pueden ser variados y nunca suelen ser únicos: precio desorbitado (relación precio-calidad negativa), repetición obsesiva de determinadas tendencias del fantástico (en detrimento de todas las demás), escasa calidad literaria (primar las ideas sobre la excelencia literaria cuando son un binomio indisoluble), excesiva presencia de los mismos autores (sin dar cancha a otros que pueden ser de interés), marketing de andar por casa (o inexistente), errónea línea editorial (insistencia en no editar lo que no atrae a los lectores), o falta de riesgo (publicar lo de siempre, ya sea en cuanto a autores o tendencias literarias, sin dar a conocer nuevos; quedarse en lo fácil). Problemas de almacén y excusas similares no esconden el problema de fondo: si no se venden libros es por algún motivo.

© Manuel Díez Román,
(195 palabras) Créditos