Retrogado
EL MUNDO CONTRARRELOJ

1.- Astronomía Ver movimiento retrógrado


2.- Ciencia-Ficción En un sentido literal, se puede aplicar este adjetivo a argumentos en los que, por la razón que fuese, el tiempo invierte su sentido fluyendo hacia el pasado en lugar de hacia el futuro, con el sorprendente efecto de provocar que los muertos resuciten y los vivos rejuvenezcan, hasta convertirse en bebés y desaparecer tras su nacimiento. Un ejemplo típico es la novela EL MUNDO CONTRARRELOJ de Philip K. Dick, aunque este mismo tema podemos encontrarlo, fuera del género, en la surrealista comedia de Enrique Jardiel Poncela CUATRO CORAZONES CON FRENO Y MARCHA ATRÁS. Mucho menos ambicioso, aunque no por ello menos efectivo, es el episodio de la película SUPERMAN (1978) en el que el superhéroe consigue resucitar a su amada, víctima de un terremoto, haciendo rotar a la Tierra en sentido contrario, lo que provoca que el tiempo marche hacia atrás lo suficiente para eludir el percance.

Otra posible interpretación del término es la que sugiere un retroceso a instituciones políticas o sociales propias de tiempos pasados, en la cual la ciencia-ficción también es prolija en ejemplos. Ya sea debido a una involución de la sociedad por causas no claramente especificadas, pero que supone una perdida casi total de los derechos y libertades civiles como en 1984, de George Orwell, o el recorte progresivo e incansable de las mismas cuando un iluminado alcanza el poder, como el Ferris Fremont de RADIO LIBRE ALMEBUT, de Philip K. Dick.

La vuelta de la civilización a estadios muy anteriores de su desarrollo es un tema recurrente de la ciencia-ficción catastrofista; desde la tribalización sufrida tras el apocalipsis nuclear, como en EL CARTERO de David Brin, hasta la vuelta al medievo y la preservación monástica de la ciencia en CÁNTICO POR LEIBOWITZ de Walter M. Miller, o los intentos de reorganización de la estructura feudal en EL DÍA DE LOS TRÍFIDOS, de John Wyndham.

Por último, es reseñable la obsesión de J. G. Ballard por el retroceso de la humanidad a sus niveles más primordiales. Los insólitos viajes terminales a los que somete a sus personajes los abocan a perder todo lo que se supone que les ha dado la civilización, retrotrayéndoles a un estado casi primitivo, como en RASCACIELOS, o EL MUNDO SUMERGIDO.