Pterosaurios
EL MUNDO PERDIDO

Orden de reptiles voladores, contemporáneos de los dinosaurios (en contra de la creencia popular, no eran dinosaurios), que se extinguieron a la par que ellos. Sus alas, al igual que ocurre con las de los murciélagos, estaban formadas por una membrana de piel, pero a diferencia de las de éstos, que están sostenidas por varios dedos a semejanza de las varillas de un paraguas, se extendían desde el cuarto dedo de las garras delanteras, mucho más largo que los demás, hasta el cuerpo del animal. Poseían asimismo unas garras en las patas traseras traseras que les permitían colgarse cabeza abajo al igual que estos mamíferos voladores, con los cuales muestran una sorprendente evolución convergente pese a no tener la menor relación filogenética con ellos. Con las aves, por su parte, compartieron rasgos similares tales como huesos huecos y, posiblemente, sacos aéreos. Su cerebro era bastante grande, y se especula con la posibilidad de que contaran con un revestimiento de pelo y, probablemente, con sangre caliente.

Su tamaño era muy variable, desde especies de la envergadura de un gorrión hasta los mayores animales voladores conocidos como el Pteranodon o el Quetzalcoatlus, este último con una envergadura alar de hasta 15 metros. De todos los pterosaurios el más representativo es quizá el Pterodáctilo, el primer reptil volador descubierto. Muchas de sus especies, en especial las mayores, parecen ser el equivalente mesozoico de aves actuales como los albatros o los pelícanos, viviendo en el mar y alimentándose de peces.

Los pterosaurios aparecen en la novela de sir Arthur Conan Doyle EL MUNDO PERDIDO como habitantes de un remoto rincón del planeta donde se había preservado la vida de la Era Secundaria. Esta popular novela fue llevada posteriormente al cine, y al parecer Michael Crichton se inspiró en ella para escribir las secuelas de PARQUE JURÁSICO, siendo también habitual la aparición de estos animales en otras muchas películas de ambiente prehistórico.

Dentro de la ciencia-ficción nos encontramos con varios ejemplos de criaturas similares a éstas, como los Mynocks de Star Wars, o los Pkunk y los Yehat de la saga de juegos de ordenador Star Control.

© José Rodríguez, José Carlos Canalda
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