Psicohistoria

Ciencia imaginaria creada por el escritor Isaac Asimov a finales de 1941 como base para su serie de la Fundación. La creación de la psicohistoria se presagia en un relato previo, HOMO SOL, donde la psicología era presentada como una ciencia matemática refinada. Asimov aplicó sus conocimientos sobre la teoría cinética de los gases (moléculas de un gas moviéndose al azar dan como resultado un comportamiento total predecible) a un escenario inspirado en la conocida obra de Edward Gibbon THE HISTORY OF THE DECLINE AND FALL OF THE ROMAN EMPIRE (HISTORIA DE LA DECADENCIA Y CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO), con un éxito tal que la serie de la Fundación se ha convertido en uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción mundial y en uno de los referentes básicos sobre Imperios Galácticos.

Al principio de FUNDACIÓN se nos presenta a Hari Seldon, matemático que predice a través de la psicohistoria no sólo el colapso del Imperio Galáctico, sino también un largo interregno de barbarie de 30.000 años. El plan de Seldon para disminuir el período de colapso a sólo un milenio tiene a la psicohistoria como herramienta predictiva fundamental. Los análisis psicohistóricos son en realidad análisis de probabilidad, aunque en muchos casos alcanzan casi el grado de certeza. La psicohistoria se fundamenta en dos axiomas:

    1. El análisis psicohistórico debe realizarse y es aplicable sólo a un gran número de individuos: la población humana de la galaxia, trillones de personas. Sólo así es posible un tratamiento estadístico válido. La psicohistoria no puede predecir el comportamiento de individuos aislados, igual que aún conociendo el comportamiento macroscópico de un gas no podemos predecir el comportamiento de una única molécula.

    2. Para que el análisis psicohistórico sea válido es necesario que el grupo estudiado desconozca las conclusiones del análisis; sólo así su reacción es realmente casual.

Uno de los puntos más interesantes de la psicohistoria, sobre el que Asimov hace hincapié constantemente, es el enfrentamiento entre el libre albedrío y el determinismo histórico. En varias ocasiones la psicohistoria es capaz de predecir el comportamiento de individuos aislados. Esto parece violar el primer axioma de la psicohistoria. Sin embargo, esas predicciones son consecuencia de lo que Asimov llama la mano muerta de la inevitabilidad social, las tendencias sociales y económicas sobre las que la psicohistoria basa su análisis.

Otro punto destacable es que la psicohistoria no puede predecir acontecimientos fortuitos, por cuanto no pueden deducirse de las variables económicas y sociales. De esta manera, el plan de Seldon se enfrenta a la posibilidad del fracaso con la aparición del Mulo, un mutante que por propia naturaleza es algo impredecible, y por su naturaleza un factor de cambio poderoso. De nuevo se trata del enfrentamiento entre la teoría del líder como motor del cambio social contra el determinismo y la inercia de la sociedad.

© Jacobo Cruces Colado, (471 palabras)