
En 1987 comenzó a ser otorgado el premio Arthur C. Clarke, un galardón concedido por un jurado de expertos procedentes de la British Science Fiction Association (BSFA), de la Science Fiction Foundation de la Universidad Politécnica del Norte de Londres, y de la International Science Policy Foundation. El premio, que es reconocido por su calidad literaria, consiste en una una placa conmemorativa y un premio en metálico que en el año 2001 se estableció en 2001 libras esterlinas, aumentando desde entonces una libra en cada edición.