Precuela

Consecuencia inevitable de todo libro de éxito. Consiste en situar la nueva trama en una época anterior a la que transcurre la obra de éxito, ofreciéndonos pistas sobre sucesos acontecidos en el libro original. Aunque finalmente acaba formando parte de una n-logía, su particularidad consiste en que ha sido escrita posteriormente a la novela, o novelas, originales pese a desarrollarse con anterioridad a éstas. Lo más habitual, como cabría temer, es que la calidad disminuya a medida que aumente el número de precuelas de la serie, pues cada vez resulta más difícil ser original sin faltar a la coherencia interna de la obra. La otra variante de estas continuaciones es la secuela que, a diferencia de la precuela, transcurre con posterioridad a la narración original.

Dentro de la ciencia-ficción son numerosos los ejemplos de precuelas, tanto en el cine como en la literatura o el cómic. En el primero, podemos recordar casos tan conocidos como el primer ciclo (desde el punto de vista de la cronología interna de la serie) de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, constituido por LA AMENAZA FANTASMA, EL ATAQUE DE LOS CLONES y LA VENGANZA DE LOS SITH. En literatura, contamos con ejemplos tales como varias de las novelas del ciclo de Fundación, tanto escritas por el propio Isaac Asimov (PRELUDIO A LA FUNDACIÓN, HACIA LA FUNDACIÓN...) como por otros autores con posterioridad a su fallecimiento: EL TEMOR DE LA FUNDACIÓN de Gregory Benford, EL TRIUNFO DE LA FUNDACIÓN de David Brin y FUNDACIÓN Y CAOS de Greg Bear. Otras precuelas conocidas son LEGADO, de Greg Bear, perteneciente a la trilogía de Thistledown, o DUNE: LA CASA ATREIDES, una criticada precuela de la serie de DUNE perpetrada por Brian Herbert, hijo de Frank Herbert, y Kevin Anderson. Dentro del cómic, por último, se puede reseñar SUPERBOY, el trasunto adolescente de Superman.

© Manuel Díez Román (307 palabras) Créditos