Polos

1.- Magnetismo Extremos opuestos de un imán llamados Norte y Sur. La razón de llamarlos así se funda en que si se deja a un imán girar libremente, acabará por alinearse con las líneas de fuerza del campo magnético de la Tierra. Uno de los polos de imán señalará siempre hacia el Norte geográfico y el otro hacia el Sur, llamándoseles pues de esa forma.

Una propiedad bien conocida es que los polos opuestos se atraen mientras que los iguales se repelen.


2.- Electricidad Cuando se trata de corriente continua, se identifican los bornes del generador (ya sea una pila, una batería, dinamo o célula fotoeléctrica) como polo positivo y polo negativo, siendo la dirección de la corriente del polo positivo al negativo, aunque en realidad ocurre al revés. Se trata de un legado histórico, puesto que los primeros investigadores no tenían instrumentos para determinar el verdadero sentido de la corriente y adjudicaron estos nombres pensando que los electrones circulaban del MAS al MENOS.


3.- Geografía Punto por el que un imaginario eje de giro atraviesa un cuerpo celeste esférico. En el caso de la Tierra, los polos geográficos son casi coincidentes con los polos magnéticos, al ser la Tierra, cuyo núcleo está compuesto básicamente por hierro y niquel, un gigantesco imán natural.


4.- Astronomía. Los llamados polos celestes son los puntos en el cielo hacia los cuales se dirige el eje de la Tierra y alrededor de los cuales parece girar el cielo. Son puntos de referencia importantes para los astrónomos y los geógrafos, y la determinación de su posición en el cielo es fundamental para resolver muchos problemas astronómicos y de navegación. La Estrella Polar es una estrella brillante que se encuentra muy cerca del polo norte celeste, y por eso resulta un punto de referencia muy útil para los astrónomos.

Debido al bamboleo del eje terrestre conocido como precesión de los equinoccios, los polos celestes no son fijos, sino que se desplazan describiendo un círculo durante un período de 26.000 años.

Por extensión, todo cuerpo celeste tiene sus propios polos astronómicos.

© Francisco José Súñer Iglesias, José Carlos Canalda (345 palabras)