Platino

Metal noble, de propiedades parecidas al oro aunque de color blanco, similar al de la plata. De hecho, su nombre se debe a que en un principio era desechado en las minas de plata de Hispanoamérica, considerándosele una plata (o platina) de baja calidad. Fue identificado como elemento químico por el español Alejandro de Ulloa, a mediados del siglo XVIII, y hoy en día se utiliza tanto en joyería, como en numerosas aplicaciones industriales, debido tanto a su inercia química (al igual que el oro no es atacado por ningún reactivo químico a excepción del agua regia) como a su elevada temperatura de fusión.

El platino, junto con otros metales nobles, tiene también abundantes aplicaciones como catalizador, en forma de una fina malla metálica, o pulverizado, en numerosos procesos industriales que implican reacciones químicas entre gases.

Dentro de la ciencia ficción cabe destacar que los famosos cerebros positrónicos de los robots imaginados por Isaac Asimov estaban compuestos por una delicada malla de platino, lo que supone una curiosa aplicación de este metal para unos usos que, evidentemente, no corresponden a la realidad... Por ahora.

© José Carlos Canalda, (184 palabras)