Planeta

La palabra planeta deriva del término griego que significa errante, y era utilizada en la astronomía clásica para definir a aquellos astros que se desplazaban por el firmamento en contraposición a las estrellas, que permanecían inmóviles. Los planetas eran un total de siete: El Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

A raíz del establecimiento de la teoría heliocéntrica y el descubrimiento del telescopio, se pasó a considerar planetas a los astros que giraban en torno al Sol: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno y el recién descubierto Urano, a los que más tarde se unirían Neptuno y Plutón.

El descubrimiento en 1801 de Ceres y, años después, de más asteroides planteó la cuestión de considerar planetas a estos pequeños astros, lo cual fue finalmente rechazado. Actualmente todos estos cuerpos de pequeño tamaño (los distintos tipos de asteroides, cometas y transneptunianos) están agrupados dentro de la categoría de cuerpos menores. No obstante, la dificultad de establecer un límite preciso entre planetas y cuerpos menores motivó la creación, por la XXVI asamblea general de la Unión Astronómica Internacional celebrada en 2006, de una categoría intermedia, denominada Planetas enanos, en la que se incluyó por un lado a Plutón, al que se le retiró la consideración de planeta de la que había gozado desde su descubrimiento en 1930, y por otro a Ceres, hasta entonces asteroide, y al transneptuniano (técnicamente objeto del disco disperso) 2003 UB, bautizado como Eris. En el verano de 2008 la lista se incrementó con otros dos transneptunianos más, Haumea y Makemake, ambos con parámetros orbitales similares a los de Plutón aunque de menor tamaño que éste.

De esta manera, los cuerpos del Sistema Solar que orbitan en torno al Sol (excluyendo los satélites) quedan a partir de ahora clasificados en las siguientes tres categorías:

Primera categoría: Un planeta es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda, y que ha despejado las inmediaciones de su órbita.

Segunda categoría: Un planeta enano es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda; que no ha despejado las inmediaciones de su órbita y que no es un satélite.

Tercera categoría: Todos los demás objetos que orbitan alrededor del Sol son considerados colectivamente como «cuerpos menores del Sistema Solar».

© José Carlos Canalda, Francisco José Súñer Iglesias, (429 palabras)