Perros
CIUDAD

El perro, a pesar de ser el animal doméstico más familiar, no suele aparecer demasiado dentro del campo de la ciencia-ficción, y eso a pesar de estar estrechamente vinculados a la astronáutica gracias al famoso vuelo espacial de la perrita Laika, o a la astronomía, donde existen tres constelaciones relacionadas con este animal: Can Mayor (cuya estrella alfa es Sirio, la más brillante del firmamento), Can Menor y Lebreles.

Quizá el ejemplo más conocido dentro del género de la ciencia-ficción sea el del clásico CIUDAD, de Clifford D. Simak, donde los perros mantienen viva la civilización una vez extinguida la humanidad. Otro clásico es SIRIO, de Olaf Stapledon, cuyo protagonista, el perro de este nombre, es un can inteligente producto de una manipulación genética, planteando el autor como línea argumental el conflicto entre la distinta forma de ver la vida de humanos y perros. Robert Heinlein, en TROPAS DEL ESPACIO, describe asimismo unos perros (los K9) diseñados por ingeniería genética, cuya misión es auxiliar a los soldados humanos en determinadas misiones militares. Cánidos extraterrestres son los Púas imaginados por Vernor Vinge en UN FUEGO SOBRE EL ABISMO.

Dentro ya de la ciencia-ficción española cabe citar a los dos Mallorquí, padre e hijo. José Mallorquí fue el autor de Octo, un estrambótico perro de ocho patas (de ahí su nombre) que acompaña a Pablo Rido en sus correrías interplanetarias, siendo un producto más bien exótico, como diríamos ahora, de la ingeniería genética. Muy diferente es el perro protagonista del excelente relato de César Mallorquí EL REBAÑO, donde este animal sigue pastoreando un rebaño de ovejas tras la desaparición de la especie humana a consecuencia de una mortífera epidemia. Otro conocido ejemplo, en este caso de cánidos extraterrestres inteligentes, es el de los kherles de Ángel Torres Quesada, protagonistas de la TRILOGÍA DE LOS DIOSES

Aunque se trate tan sólo de una relación tangencial con la ciencia-ficción, no podemos olvidar a Milú, la conocida mascota de Tintín, protagonista destacado de las peripecias de este famoso personaje de cómics en todos sus episodios y también, cómo no, en su aventura lunar (OBJETIVO: LA LUNA y ATERRIZAJE EN LA LUNA), donde el simpático perrito cuenta incluso con escafandra propia diseñada a medida.

Ya dentro del campo de la parodia, se puede citar la película LA LOCA HISTORIA DE LAS GALAXIAS (SPACEBALL), dirigida por Mel Brooks en 1987, en la que a uno de los personajes, trasunto del Chewaaka de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, se le puede considerar como un ser perruno.

En un sentido amplio se podría incluir también en este apartado a los lobos, ancestros salvajes de los perros domésticos, y por extensión a los licántropos, u hombres-lobo, populares gracias al cine y la literatura, aunque este tópico no puede ser considerado en esencia de ciencia-ficción sino exclusivamente fantástico.