Pájaros
Arthur C. Clarke

A pesar de que las aves y, por extensión, los seres alados han tenido siempre una presencia muy importante en las mitologías y las tradiciones fantásticas de las distintas culturas, desde Pegaso o el gigantesco pájaro Roc de los viajes de Simbad hasta los emplumados ángeles cristianos y las gráciles hadas, esta rama zoológica no suele ser demasiado frecuente en el seno de la ciencia-ficción, pese a lo cual existen varios ejemplos interesantes de la misma.

Así, los Hombres Halcón (trasunto quizá de los ángeles bíblicos) son una de las razas que pueblan el abigarrado planeta Mongo, escenario de las clásicas aventuras de Flash Gordon. Aves inteligentes, aunque ya no antropomorfas, son las que aparecen en obras tales como la serie de Rama, de Arthur C. Clarke, o la novela corta de James Blish SIGLO DE PLENO VERANO. Por último la novela DESPERTAR, de Sheri S. Tepper, está ambientada en el Mundo del Río, un planeta donde una colonia perdida de humanos convive en una paz tensa con los Thraish, una raza de pájaros carnívoros inteligentes.

Claro está que las aves no tienen por qué ser alienígenas, ni tan siquiera inteligentes, para traer en jaque a los humanos, como ocurre En la inquietante película de Alfred Hitchcock LOS PÁJAROS (1963), donde de forma repentina y sin aparente explicación estos animales, hasta entonces inofensivos, comienzan a reunirse en bandadas atacando a los habitantes de un pueblo costero de la costa californiana, que se ven obligados a huir despavoridos. La película está basada, al parecer con importantes cambios, en un relato del mismo título de la escritora inglesa Daphne du Maurier publicado en 1952.

Otra posible variante de este tema es la de las aves artificiales. En el relato de Isaac Asimov QUÉ ES EL HOMBRE, se construyen pájaros y otras criaturas con cerebro positrónico como una forma de superar el Síndrome de Frankenstein que los humanos experimentan con los robots antropomorfos. Asimismo, en el relato de Robert Sheckley titulado EL PÁJARO VIGÍA se desarrollan pájaros robot para prevenir el crimen (y especialmente los asesinatos) de una forma Efectiva, aunque el problema estriba en hallar una definición de asesinato capaz de ser entendida sin errores por parte de estos artefactos.

La amplia nómina de los superhéroes cuenta también con su propio hombre alado, Hawkman, un personaje de la DC Comics que, reencarnación de un antiguo dios egipcio, se dedica desde hace miles de años a combatir el mal. Huelga decir que, como no podía ser menos, también existe una Hawkgirl.

Ya dentro del ámbito de la fantasía no podemos olvidar, dado que se trata de seres que recuerdan a los buitres, a los malvados Skeksis de la película CRISTAL OSCURO, una de las dos razas (la otra es la de los Místicos) en la que se escindieron los Urskeks como castigo por la profanación del Cristal Oscuro al que hace referencia el título de la película, símbolo del poder, la justicia y el equilibrio.

Mucho es lo que hay que rebuscar en la ciencia-ficción española para encontrar algunas aves, y no ciertamente como protagonistas sino más bien como meros comparsas. Por su originalidad se puede reseñar la aparición de las hermanas mayores de los archaeopteryx, los famosos fósiles intermedios entre los reptiles (o por hablar con mayor propiedad los dinosaurios) y las aves, que en realidad tenían el tamaño de una paloma, en la trilogía de Pascual Enguídanos HEREDÓ UN MUNDO, publicada en la colección Luchadores del Espacio y ambientada en un tópico Venus tropical con claras reminiscencias de Flash Gordon. Aquí estas aves son de tal talla, que son utilizadas como monturas aladas por algunos habitantes de este planeta, mientras otros, por el contrario, prefieren utilizar los pterodáctilos. A este ejemplo hay que sumar el sarcástico relato de Eduardo Gallego y Guillem Sánchez PÁJARO EN MANO en el que, en clave irónica, se describe una sociedad planetaria en la que absolutamente todo, incluso la economía, gira en torno a un culto reverencial y desproporcionado a las aves.

© José Carlos Canalda, Jacobo Cruces Colado, Alfonso Merelo
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