Órbita geoestacionaria

Órbita en la cual el período de traslación de un satélite, natural o artificial, coincide con el período de rotación del astro en torno al cual orbita. Si esta órbita es ecuatorial, el resultado es que el satélite se mantiene permanentemente fijo en el firmamento para un observador situado justo debajo suyo. En el caso de la Tierra, el radio de una órbita geoestacionaria es de unos treinta y seis mil kilómetros.

Las órbitas geoestacionarias son utilizadas por los satélites de comunicaciones, debido a que permiten que éstos se encuentren situados permanentemente sobre un mismo lugar. Tal es su grado de ocupación, que esta región del espacio empieza a estar saturada.

Otra posible aplicación para las órbitas geoestacionaria, aunque en este caso la misma está constreñida todavía al campo de la ciencia-ficción, es la de los ascensores espaciales, que básicamente consistirían en un satélite situado en órbita geoestacionaria unido a la Tierra por un largo cable por el que se deslizarían las diferentes cargas destinadas a ser enviadas al espacio.

© José Carlos Canalda,
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