Mimes

Propuestos por Richard Dawkins en su libro EL GEN EGOISTA (CAP. XI; Mimes: los nuevos reproductores), los mimes son las unidades conceptuales mediante las que se transmiten la cultura y el conocimiento humanos.

Contracción de la palabra griega Mímesis (imitación) e inspirado en los genes biológicos, un mime es, en esencia, una idea, una noción sobre una cuestión que se transmite y expande dentro del ámbito del conocimiento. Un mime puede tener la fuerza suficiente como para transcender al autor, y sobrevivirle perdurando por si mismo, o bien, morir al cabo del tiempo, agotado y sin utilidad.

El mime no tiene porque reproducirse exactamente tal y como se ideo por primera vez, es simplemente la idea sobre la que se fundamentará una obras de complejidad superior, probablemente en asociación con otros mimes que enriquecerán el resultado final.

Un ejemplo de mime sería este glosario, o siendo más exactos, el concepto de glosario es un mime, y el Glosario de Ciencia-Ficción sería el producto de la reproducción del mime glosario. Estructuralmente mantiene la forma original del primero glosario, esto es, una lista de palabras con su correspondiente definición, y se ha asociado con el mime ciencia-ficcción para constituirse en un glosario de ciencia-ficción.

Es decir; los mimes mutan, y así, desde un concepto original, es más que probable que se generen cientos de nuevos conceptos ligeramente diferentes al anterior, con características heredades, pero también con algunas originales aunque, que como se ha mostrado en el ejemplo esto no tiene porque ser necesario.

Antes he mencionado la muerte de los mimes, aunque en realidad se debería hablar de olvido, y las modas son buena muestra de ello. Desde que en un momento del principio de la zapatería, algún artesano ideó las plataformas, es un suplemento que desde el coturno hasta la actualidad ha aparecido y desaparecido del calzado con notable regularidad.

Como era de esperar, los propios mimes han mutado, y no es extraño encontrarlos nombrados como memes en algunas obras y artículos.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(334 palabras) Créditos