Metabolismo

Se conoce con este nombre al conjunto de reacciones químicas mediante las cuales las células obtienen de su entorno la energía que necesitan para mantener su actividad y sintetizar los componentes fundamentales que las constituyen.

Incluso en los organismos más sencillos como las bacterias, el metabolismo se compone de al menos un millar de reacciones químicas, aunque éstas pueden ser agrupadas en un reducido número de clases. Todas estas reacciones químicas son posibles gracias a la catálisis llevada a cabo por los enzimas.

Los procesos metabólicos pueden ser clasificados en dos categorías principales. Por un lado está el catabolismo, que es el conjunto de reacciones mediante las cuales la célula fragmenta las moléculas complejas que utiliza como fuente energética (los alimentos) hasta sus componentes esenciales (azúcares, aminoácidos o ácidos grasos), transformando éstos en energía o en elementos disponibles para el mantenimiento de sus propias estructuras biológicas.

Por otro lado está el anabolismo, que es el conjunto de reacciones mediante las cuales la célula sintetiza las macromoléculas que necesita para subsistir a partir de las substancias sencillas obtenidas mediante el proceso anterior.

El metabolismo es un proceso sumamente complejo en el que existe un sutil equilibrio entre todas las reacciones químicas que lo constituyen, las cuales no se interfieren entre ellas aunque sí se regulan las unas a las otras, teniendo las enzimas un papel muy importante en el mismo

Es importante reseñar que actividad metabólica es sinómino de vida. Por esta razón los virus, que carecen de metabolismo propio (aprovechan el de las células que infectan) no se pueden considerar como seres vivos.

© José Carlos Canalda, (263 palabras)