Magufo
Juan García Atienza

Según la definición más extendida un magufo es Quien ejerce o investiga una pseudociencia. Puede ser un reportero de revista ufológica, un astrólogo o vidente, un divulgador, o un activista con cierta influencia. A diferencia del crédulo, está activamente comprometido con su pseudociencia, posiblemente a nivel profesional. No hay que confundirlos, no obstante, con adivinos, brujas, astrólogos, echadoras de cartas y embaucadores televisivos varios, que se aprovechan de la credulidad e inocencia de los incautos para embarcarse en actividades económicas cuando menos cuestionables.

La palabra está compuesta por las tres primeras letras de las palabras mago y ufólogo, y es el nombre que se da entre la comunidad escéptica a todos los charlatanes que pretenden dar carta de naturaleza científica a supuestos fenómenos sobrenaturales y visitas extraterrestres. Magufos célebres son Erik Von Daniken, o el inefable Iker Jiménez. Por extensión, se llama magufería a todo fenómeno que sea objeto de interés de los magufos, las caras de Belmez, los avistamientos OVNI, casas encantadas, apariciones fantasmales etc, etc.

La ciencia-ficción ha sufrido notablemente la influencia magufa, desde los dioses-astronautas, hasta los fenómenos paranormales, pasando por todas las paraciencias habidas y por haber, hasta tal punto, que existe una notable confusión popular al respecto, considerando a la ciencia-ficción como una parte más del entramado magufo, así, las obras de J. J. Benítez pueden parecer ciencia-ficción cuando en realidad no son más que adaptaciones noveladas de lugares comunes del fenómeno OVNI. Escritores de ciencia-ficción de un cierto renombre, como fueron Jacques Bergier, Antonio Ribera o Juan García Atienza, también se involucraron en todo éste tipo de investigaciones.

© Francisco José Súñer Iglesias, (269 palabras) Créditos