Informática

Conjunto de ciencias y técnicas que permiten el tratamiento automatizado de la información. Modernamente, se hace referencia de forma exclusiva a la informática cuando los dispositivos utilizados están basados en la electrónica digital.

A la informática le ha tocado jugar en la ciencia-ficción el papel de amuleto milagrero, con el que resolver los problemas más enrevesados con acciones tan simples como hacer un escueto comentario a la computadora de turno, por lo general un dispositivo parlanchín de una potencia casi infinita (el inefable Multivac de Asimov, aún siendo mudo, es un ejemplo de ello). En otras ocasiones, se ve a la informática desde el punto de vista opuesto, como el mayor peligro contra si misma que la humanidad ha podido crear, como en el 2001, de Clarke, donde las máquinas (esta vez si, lenguaraces) se rebelan contra quienes las manejan. Por último, antes de que los autores se dejaran de reflexiones sobre lo por venir, e introdujeran en sus relatos la informática como lo que es; una simple herramienta, el ciberpunk acercó los ordenadores y las redes al campo de las ciencias ocultas, donde sólo unos pocos iniciados eran capaces de desenvolverse con soltura entre intrincados dispositivos y extrañas situaciones a las que había que referirse con denominaciones herméticas y para nada al alcance del mortal de andar por casa.

En general, los autores de ciencia-ficción nunca han tenido una idea clara del posible impacto de la informática. Unas pocas aproximaciones acertadas, como la novela ORA:CLE, de Kevin O'Donell Jr. se han visto acompañadas por cientos de relatos más o menos especulativos o sencillamente desaforados, en los que, curiosamente, la inteligencia mecánica se ponía de forma sistemática en carísimos androides de sorprendentes habilidades, en vez de distribuirla en máquinas pequeñas y baratas, como ha acabado por ocurrir. O'Donell, pese al acertado tratamiento que hizo de las redes de datos, tampoco pudo preveer que los terminales de los que se dispondrían serían algo más que dispositivos tontos, en vez de los potentes y baratos ordenadores de sobremesa de los que cualquiera puede disponer. (Al día de la firma, incluso por menos de 600 EUR)

© Francisco José Súñer Iglesias, (358 palabras)