Hibernación

En biología se conoce por este nombre a un proceso de somnolencia que sufren algunos animales durante los meses de invierno. El objetivo de este proceso es ayudarles a superar una época del año donde hay escasez de alimentos y frío intenso. La hibernación se caracteriza por una serie de cambios fisiológicos derivados de la ralentización del metabolismo: el pulso y la respiración se hacen más lentos, la temperatura corporal disminuye... Entre los animales que hibernan están los osos, los erizos, los lirones y los murciélagos, pero también muchas especies de peces, y en general todos los animales de sangre fría, como los anfibios y reptiles. La hibernación se ha propuesto para los seres humanos como alternativa médica. Si el paciente padece una enferemdad incurable, ¿por qué no congelarlo hasta que exista una cura? Existen en EE.UU. varias empresas que ofrecen esta solución, pero la criónica, nombre que recibe esta especialidad, parece olvidar que las temperaturas a las que someten un cuerpo humano (casi -160 ºC), garantizan que los tejidos sufren daños por congelación. Al parecer se sigue trabajando en esta línea, pero por el momento no parece ser sino una vía muerta.

La ciencia-ficción ha incorporado la hibernación a su imaginería, aunque en muchas ocasiones bajo el nombre de animación suspendida. Existen un sinfín de obras del género donde la hibernación es parte fundamental o muy importante de la trama, y otras donde es simplemente otro adminículo, como lo son las naves espaciales, los hologramas o los desintegradores. La hibernación es una de las soluciones de la vía lenta del viaje espacial, la contrapartida del viaje MRL. Una de las obras que seguramente ha hecho más popular esta solución es 2001: UNA ODISEA ESPACIAL, de Arthur C. Clarke, y sus continuaciones, especialmente 2010: ODISEA DOS. La exploración del Sistema Solar descrita por Clarke se realiza por medio de viajes tripulados, pero sólo la hibernación es capaz de permitir a las tripulaciones la larga duración de sus misiones. Al principio mismo de la película ALIEN podemos asistir al doloroso revivir de la tripulación de una nave comercial en mitad de un larguísimo viaje.

La hibernación es también una forma de viajar en el tiempo, pero sólo hacia el futuro; una persona que entre en hibernación puede ser revivida años más tarde, para encontrar un mundo completamente cambiado. Una obra clásica en este aspecto es PUERTA AL VERANO, de R. A. Heinlein, donde el protagonista toma el sueño frío para escapar de su época y dejar que los intereses de ciertas inversiones se acumulen. ENTRE LOS LATIDOS DE LA NOCHE, de Charles Sheffield, usa la hibernación como medio de preservar a los viajeros interestelares en sus lentos viajes, pero Sheffield descubre después varias aplicaciones notablemente más interesantes. Los protagonistas de UN MUNDO FUERA DEL TIEMPO, de Larry Niven, y UN MUNDO AL FINAL DEL TIEMPO, de Frederik Pohl, también utilizan la hibernación para viajar al futuro. En la novela de Niven es simplemente una argucia del autor para trasladarnos a una tierra futura, pero en la de Pohl, bastante más interesante, es tanto una forma de viajar por el espacio como una ruta de huida cuando las cosas tienen mal aspecto. EDAD: 143 AÑOS, de Jordi Serra i Fabra, explora las consecuencias sociales que tendría la congelación de un gran número de seres humanos que acumulasen enormes fortunas por interés compuesto.

© Jacobo Cruces Colado, (562 palabras)