Gravedad
MISIÓN DE GRAVEDAD

En la Teoría de la Gravitación Universal de Newton la gravedad es una propiedad de la materia: dos masas se atraen entre sí con una fuerza, denominada fuerza de la gravedad, que es proporcional a las masas consideradas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. La teoría de Newton permitió explicar con notable precisión una gran cantidad de hechos, como las mareas, los movimientos de los planetas, cometas y otros astros, o la caída de los cuerpos. Esta teoría constituye una parte fundamental de la física clásica, pero a pesar de su éxito en explicar las observaciones experimentales y predecir otras Newton no formuló ningún tipo de hipótesis sobre su origen: la gravedad es así.

La irrupción de la Teoría General de la Relatividad de Einstein proporcionó un nuevo marco para entender la estructura del universo. Para Einstein la gravedad no es una propiedad de la materia, sino una propiedad del espaciotiempo. Newton consideraba el espacio como algo inmutable y el tiempo como algo que fluía sin relación con el observador. Para Einstein, forman un todo coherente que depende del observador. En la Teoría General, Einstein demostró que se podían escribir una serie de ecuaciones que relacionan las coordenadas espaciotemporales (la métrica), con la distribución de masa y energía. Por consiguiente, la distribución de masa-energía curva el espaciotiempo y establece la geometría de la región. A su vez, esa curvatura determina las trayectorias de todos los objetos en dicha región. En palabras de C. Misner, K. Thorne y J. Wheeler en un texto famoso sobre la gravedad, la materia le dice al espacio como curvarse... El espacio le dice a la materia cómo moverse.

Con esta nueva visión de la gravedad, ciertos fenómenos como las lentes gravitacionales quedan claramente explicados. Por otra parte, pone en duda cosas tales como la antigravedad. Si para Newton la gravedad era una fuerza siempre atractiva, para Einstein es la curvatura espaciotemporal. Generar antigravedad implicaría deformar el espaciotiempo para aplanarlo, pero no conocemos ninguna forma de hacerlo. La antimateria curva el espaciotiempo de la misma forma que la materia normal. De igual forma, la gravedad artificial queda también excluida. Curvar el espacio requiere masa o la energía equivalente.

Una posible solución a éste y otros problemas (como la construcción de agujeros de gusano), podría hallarse en el desarrollo de una nueva teoría cuántica de la gravedad, ya que la mecánica cuántica y la gravedad no son fáciles de conciliar según la visión de Einstein.

© Jacobo Cruces Colado,
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