Fotosíntesis
ETHAN DE ATHOS

Proceso en el que las plantas verdes transforman la energía luminosa, el dióxido de carbono y el agua en azúcares y oxígeno. El proceso de la fotosíntesis es sumamente parecido al funcionamiento de una pila recargable; en una primera etapa llamada fase luminosa la clorofila absorbe luz, lo que produce un incremento de energía que se transmite a través de toda una serie de moléculas hasta producir una diferencia de potencial (un voltaje), que servirá para generar una serie de reductores y oxidantes químicos. La fotosíntesis transforma por lo tanto la energía de la luz en energía química. Durante la llamada fase oscura, la energía química es usada para sintetizar los nutrientes y componentes estructurales que la planta necesita (lo que equivaldría a descargar una pila).

El proceso de fotosíntesis es la raíz de toda la vida que hay en la Tierra, y constituye la base misma de toda nuestra cadena alimenticia. Sólo las plantas verdes pueden tomar directamente la energía del Sol y convertirla en energía química susceptible de ser utilizada por la mayoría de los demás organismos vivos. Si el hombre pudiese desarrollar un proceso similar sobre sí mismo se vería liberado de la tiranía de la alimentación. Ese es precisamente el argumento desarrollado en LA CABALGATA DE LOS MENDIGOS, segunda novela de una serie escrita por Nancy Kress, donde se describe como los humanos alterados genéticamente llamados Superinsomnes consiguen que los seres humanos sean capaces de obtener su alimento al igual que las plantas, y se especula con los cambios sociales que esto podría producir.

La generación de oxígeno a partir de luz y agua es obviamente otro punto muy atractivo. Podría ser una solución al problema de mantener con vida a la tripulación en un viaje interestelar o de hacer habitable una colonia en órbita. Los escritores del género han escrito durante años narraciones donde enormes naves generacionales se arrastran entre las estrellas mientras sus tripulaciones cuidan de enormes invernaderos. En ocasiones esos cuidados son críticos para la supervivencia, como en el caso de la reciente MISIÓN A MARTE, de Brian de Palma, donde el único sobreviviente de una expedición consigue mantenerse con vida improvisando un invernadero para renovar su provisión de oxígeno.

Uno de los mayores problemas al que se enfrentan proyectos así es la baja eficiencia de la fotosíntesis. Algunos autores, como Elliot S. Maggin en SUPERMÁN, proponen un musgo con un metabolismo tan acelerado que produce oxígeno a la misma velocidad que un hombre lo consume. En obras como ETHAN DE ATHOS o LAS FRONTERAS DEL INFINITO, de Lois McMaster Bujold, se hace hincapié también en lo valiosos que serían cultivos vegetales mejorados genéticamente para aumentar la producción de oxígeno.

La fotosíntesis también es en muchos casos la llave para la terraformación. El caso más próximo a la ciencia-ficción es la propuesta de Carl Sagan de terraformar Venus liberando en su atmósfera millones de bacterias fotosintéticas que consumirían el dióxido de carbono y liberarían oxígeno. Este proceso de fotosíntesis a gran escala tendría como ventaja añadida no sólo la producción del gas necesario para una atmósfera respirable, sino también eliminar el anhídrido carbónico responsable del efecto invernadero que convierte a Venus en un auténtico infierno.

© Jacobo Cruces Colado,
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