Flash Gordon
Flash Gordon

Célebre cómic norteamericano de género fantástico que narra las aventuras del protagonista que le da nombre en el exótico planeta Mongo.

Flash Gordon nació de la mano del dibujante Alex Raymond, auxiliado más adelante por el guionista Don Moore, en enero de 1934 en un suplemento dominical distribuido por la King Features Syndicate, que deseaba contar con un héroe espacial capaz de competir con el entonces famoso Buck Rogers. Alex Raymond continuó dibujando la serie hasta 1944, fecha en la que fue sustituido por Austin Briggs. Con el paso de los años la popularidad de Flash Gordon hizo que se crearan dos series paralelas, la de las tiras diarias y la de las páginas dominicales, interviniendo en ambas un nutrido número de dibujantes y guionistas entre los que cabe destacar a Al Williamson, Carlos Garzón, Emmanuel Mac Raboy y, sobre todo, a Dan Barry, responsable de las tiras diarias (que llevaban siete años sin publicarse) entre 1951 y 1965, el cual le dio un giro radical cambiando la desbocada fantasía original por una ciencia-ficción mucho más realista. Desde enero de 1996 el autor de la serie es Jim Keefe.

El argumento de este cómic es sencillo, recordando en su origen a las entonces populares novelas de Edgard Rice Bourrougs. Flash Gordon, protagonista principal, es un graduado en la universidad de Yale y famoso deportista que sufre un accidente de aviación que le obliga a saltar en paracaídas junto con Dale Arden, otra pasajera y futura novia suya. Ambos son rescatados por el doctor Hans Zarkov, un excéntrico científico que ha descubierto Mongo, un planeta errante que amenaza con chocar contra la Tierra

Zarkov, que tiene planeado volar a Mongo en una astronave construida por él, obliga a sus huéspedes a acompañarlo. Una vez llegados a su destino, los tres terrestres afrontarán un sinnúmero de aventuras en las cuales se tendrán que enfrentar a múltiples peligros y principalmente a su peor enemigo, el despótico emperador Ming, todo ello en unos escenarios exóticos poblados por extrañas razas y habitados por seductoras mujeres que, indefectiblemente, se enamorarán del apuesto Flash.

Además de las numerosas ediciones del cómic, Flash Gordon saltó también a la pantalla, tanto en series de televisión como en largometrajes. La productora Universal realizó en 1936 un serial de trece capítulos, el cual alcanzó tal éxito que contó con dos nuevas entregas en 1939 y 1940, alcanzando un total de 40 episodios de 30 minutos de duración. En 1951, caducados ya los derechos de la Universal, se realizó una nueva serie basada en el popular cómic, esta vez en régimen de coproducción, rodado en Alemania y Francia. La versión cinematográfica tuvo que esperar muchos años más, concretamente hasta 1980, fecha del estreno de una película que no alcanzó un gran éxito y que, a diferencia de otras muchas de ciencia-ficción de la época, no tuvo secuelas

Como anécdota, cabe reseñar la existencia de una parodia erótica estrenada en 1974 con el título de FLESH GORDON; teniendo en cuenta que flesh significa en inglés carne en su acepción sexual, el juego de palabras no puede ser más explícito. Al igual que ocurriera con otros cómics y relatos norteamericanos de los años treinta, Flash Gordon ejerció una notable influencia en los autores españoles de la posguerra, pudiéndose encontrar episodios claramente inspirados en él en diferentes novelas de a duro de la época, incluyendo alguna de las aventuras de la conocida Saga de los Aznar.

© José Carlos Canalda, Rafael Marín
(573 palabras) Créditos