Estrella de Barnard

La estrella de Barnard recibe este nombre en homenaje a Edward Emerson Barnard, el astrónomo que la descubrió en 1916, y es una enana roja de magnitud 9, 5 visible con pequeños telescopios en la constelación de Ofiuco. Nada de particular tendría esta estrella, perteneciente a un tipo sumamente común en el universo, de no darse en ella dos circunstancias especiales: Es la segunda estrella más cercana al Sistema Solar después de Alfa Centauro, separándonos de ella tan apenas seis años luz, y también es la que tiene un movimiento aparente más rápido de todas las conocidas, 10, 3 segundos de arco por año, lo que equivale a recorrer una distancia equivalente al diámetro de la Luna (aproximadamente medio minuto de arco) en poco más de 170 años, lo que le ha valido los calificativos de estrella bala o estrella proyectil. Esta velocidad, unida a su trayectoria, hará que dentro de 10.000 años se convierta en la estrella más cercana al Sol acercándose hasta los 3, 8 años luz, distancia inferior a la que nos separa de Alfa Centauro.

La estrella de Barnard tiene una masa de tan sólo un 15% la solar, siendo su luz 2.300 veces más débil que la del Sol. Su pequeño tamaño, no obstante, no ha impedido que los astrónomos hayan descubierto unas pequeñas oscilaciones en su movimiento, lo que se ha atribuido a la posible existencia de al menos dos planetas de tamaño similar al de Júpiter orbitando en torno suyo.

Aunque su cercanía a la Tierra permite especular con la posibilidad de enviar a ella una sonda espacial no tripulada, lo cierto es que sus características convierten al hipotético sistema planetario de la Estrella de Barnard en un candidato muy poco probable para albergar vida

© José Carlos Canalda,
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