Esfera de Dyson

Esta obra de megaingeniería fue propuesta por Freeman J. Dyson en 1959. Consiste en desmontar pacientemente un sistema solar para utilizar las piezas en la construcción de una enorme esfera que rodea a la estrella. El objetivo es utilizar toda la energía emitida por dicha estrella, incrementando de paso el espacio vital disponible (como ejercicio para el lector, calcúlese la superficie de una esfera de radio igual al de la órbita terrestre).

Una esfera de este tipo tiene cosas curiosas: si no se hace algo para remediarlo, en cualquier punto del interior es siempre de día, y el calor sobrante debe ser emitido por la cara externa de la esfera. Dado que según muchos autores las necesidades energéticas de una civilización avanzada requerirían finalmente soluciones de este tipo, Dyson especuló con detectar posibles civilizaciones extraterrestres buscando fuentes infrarrojas (caloríficas). Hasta el momento no se ha detectado ninguna, lo que significa que o bien no existen extraterrestres a los que se les haya ocurrido esta idea o bien ninguno ha encontrado ganas de llevarla a cabo.

La idea ha sido empleada en varias obras, entre otras la conocida MUNDOS EN EL ABISMO e HIJOS DE LA ETERNIDAD, de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal, y autores como Larry Niven han llevado el concepto un paso más allá para crear un mundo anillo.

Asimismo, también es posible encontrar esferas de Dyson en las novelas de serie B, como ocurre con la Saga de los Aznar escrita por Pascual Enguídanos (George H. White), en la cual es descrita una de ellas con el nombre de hiperplaneta.

En general, las esferas de Dyson son patrimonio de autores dedicados a la ciencia-ficción hard.

© Jacobo Cruces Colado, José Carlos Canalda, (279 palabras)