Escorpión

1.- Zoología. Los escorpiones, o alacranes, son unos invertebrados artrópodos que, junto con las arañas y los ácaros, forman el grupo de los arácnidos. Al igual que las arañas tienen el cuerpo dividido en dos partes, el cefalotórax y el abdomen, pero presentan notables diferencias morfológicas con éstas que les prestan un aspecto propio e inconfundible. Estos rasgos son, fundamentalmente, las pinzas y la cola. Las pinzas, parecidas a las de los crustáceos, no son patas (tienen, al igual que las arañas, cuatro pares de ellas), sino quelíceros (apéndices bucales) modificados y con función prensil. La cola, aunque forma parte del abdomen, se diferencia netamente de éste, y está rematada por un aguijón venenoso con el que el animal caza a sus presas.


2.- Astronomía. Constelación zodiacal, también conocida por su nombre latino de Escorpio. Su estrella principal es Antares, de primera magnitud, una gigante roja situada a 600 años luz de distancia de la Tierra. Como ocurre con todas las constelaciones zodiacales, le corresponde asimismo el signo zodiacal de su mismo nombre, aunque la precesión de los equinoccios ha hecho que ambos, constelación y signo, no coincidan en la actualidad, como sí lo hicieron varios milenios atrás.


3.- Ciencia-ficción. Los escorpiones, de forma similar a como ocurre con las arañas, son animales que generalmente inspiran repulsión, a lo que hay que añadir la peligrosidad de sus picaduras venenosas. Por esta razón, no es de extrañar que dentro del género, y en especial en su vertiente popular o de serie B, hayan sido utilizados como amenazas a la humanidad, normalmente merced a mutaciones gigantescas o recursos similares. Así, nos encontramos con películas como EL ESCORPIÓN NEGRO (Edward Ludwig, 1957), donde un ejército de escorpiones gigantes invade México, BICHOS (Joseph Conti, 2003), con escorpiones gigantes devoradores de hombres que viven en las alcantarillas o DEADLY STINGERS (J.R. Bookwalter, 2003), también con los inevitables escorpiones gigantes que se dedican a acechar y atrapar a los sufridos protagonistas.

Dentro de la literatura el tópico es mucho menos frecuente, e incluso en ocasiones se limita a la aparición del término en el título, siendo utilizado más de forma simbólica que literal. Así ocurre en el relato dirigido a un público juvenil LA MARCA DEL ESCORPIÓN, de N. Farmer, o en el del español León Arsenal BESOS DE ALACRÁN, donde se relata la problemática relación (sexual, se entiende) entre los humanos y las hembras de una especie alienígena que acostumbran a dar muerte a sus machos una vez fecundadas por éstos, lo que no es óbice para que algunos humanos ansíen jugar a esta particular ruleta rusa; en esta ocasión, el título hace alusión a la conocida leyenda que afirma que un escorpión encerrado en un círculo de fuego, opta por suicidarse clavándose su propio aguijón. Como anécdota, puede recordarse también que el escritor español de bolsilibros Alfonso Arizmendi (Alf. Regaldie) bautizó con el nombre de Escorpión Azul a una poderosa astronave que interviene en mil y una aventuras en una de las series de novelas que publicó en la colección Luchadores del Espacio.

Por último, tampoco podían faltar los escorpiones dentro de la nutrida y exótica fauna del mundo de los superhéroes; El Escorpión es un supervillano creado por el director del Daily Bugle, J. Jonah Jameson, para acabar con Spiderman, con lo que todo se queda entre arácnidos. Posee los poderes proporcionales de un escorpión, y una cola artificial similar a la del animal al que imita. Por accidente, ésta quedó indisolublemente unida a su cuerpo. Hizo su primera aparición en el número 20 de Amazing Spiderman.

© José Carlos Canalda, Alfonso Merelo
(596 palabras) Créditos