Ecología
NAVES MISTERIOSAS

Acuñado por el biólogo alemán Ernst Haeckel en 1869; deriva del griego oikos y comparte su raíz con economía. Ecología significa el estudio de la economía de la naturaleza, es decir, es la ciencia que estudia la interrelación de los distintos seres vivos entre si y con el medio que habitan.

Debido a la complejidad que alcanzan estos sistemas, la ecología debe auxiliarse de otras muchas ciencias, como la climatología, la hidrología, la física, la química, la geología, la taxonomía, la fisiología y la estadística para comprender convenientemente los sistemas estudiados, y asegurar que las relaciones propuestas son las correctas.

A finales del siglo XX y principios del XXI, el término ecología se ha confundido con el de protección de la naturaleza. No resulta recomendable insistir en esta confusión, puesto que desde un estricto punto de vista ecológico, la acción del hombre sobre los sistemas naturales es un simple elemento más dentro de la complejidad de estos sistemas, como tampoco conviene en absoluto confundir al ecólogo, que es el científico que estudia la ecología, con el ecologista, que es el activista concienciado en la protección de los espacios naturales. Por vocación, es casi impensable un ecólogo que no sea ecologista, pero por formación, muy pocos ecologistas son ecólogos.

En la ciencia-ficción han sido abundantes los ejemplos de autores que han desarrollado complejas ecologías para los planetas que presentan como escenarios de sus obras. El más celebrado, pero no por ello el más acertado, es el que Frank Herbert expuso en DUNE. Basta mirar alrededor para darse cuenta de la gran pega del ecosistema propuesto por Herbert; su extrema simplicidad.

En ese sentido, un libro notable es MEMORIAS DE UNA MUJER DEL ESPACIO, de Naomi Mitchison. En él, una experta en comunicación extraterrestre viaja por los planetas descubiertos por la humanidad en sus exploraciones galácticas intentando establecer diálogos con los seres, aparentemente inteligentes que habitan en algunos de ellos. Lo más interesante de la novela es que se tiene bien presente que una ecología estable sólo se consigue a base de una gran diversidad de especies y de ambientes climatológicos.

Además de estos, conviene mencionar la película NAVES MISTERIOSAS, de Douglas Trumbull, en la que la contaminación de la Tierra se ha vuelto tan insoportable que es preciso mantener a las especies vegetales supervivientes en gigantescas naves invernadero en la órbita de Saturno

En cualquier caso la lista puede ser enorme; baste citar algunas mencionadas en un estudio de Eduardo Gallego y Javier Redal publicado en el número 62 de revista BEM; MUNDO TENEBROSO, de Daniel F. Galouye, sobre quimiosíntesis y no fotosíntesis. LAS ISLAS DEL INFIERNO, de Ángel Torres Quesada, un planeta exclusivamente habitado por depredadores, algo imposible, pero como el planeta es un campo de instrucción creado a propósito, queda resuelto el misterio. Las novelas de Marte de Edgar Rice Borroughs, presentan la misma ecología imposible. EN UN VACÍO INSONDABLE, de Redal y Aguilera, aparece la pirámide ecológica como base de la religión de los angriffs. La antología BESTIARIO DE CIENCIA FICCIÓN, recopilada por Silverberg, tiene varios cuentos con esta temática. En LOS INGENIEROS DEL MUNDO ANILLO, de Larry Niven, los descendientes de los ingenieros acaban evolucionando en un ecosistema formado por herbívoros, depredadores, carroñeros, etc. Y sobre ecocatástrofes, imprescidible citar, MÁS VERDE DE LO QUE CREEIS, de Ward Moore; LA MUERTE DE LA HIERBA, de John Cristopher; TODOS SOBRE ZANZÍBAR y el REBAÑO CIEGO, de John Brunner; TIERRA, de David Brin y LAS TORRES DEL OLVIDO, de George Turner.

Sobre ecosistemas alienígenas: además del archiconocido y mal planteado de DUNE; están INVERNÁCULO, de Brian Aldiss; CICLO DE FUEGO, de Hal Clement; TIEMPO DE FUEGO, de Poul Anderson; LOS ÁRBOLES INTEGRALES y EL ANILLO DE HUMO, de Larry Niven, y también imprescindibles las novelas MUNDOS EN EL ABISMO e HIJOS DE LA ETERNIDAD, de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal.; con Juggernauts, colmeneros, árboles de vacío, etc, o SEMILLA ESTELAR, de James Blish, sobre cómo conquistar ecosistemas alienígenas: te adaptas a él, en lugar de adaptarlo a ti.

© Francisco José Súñer Iglesias, Jacobo Cruces Colado
(671 palabras) Créditos