Dragón
CIBERÍADA

1.- Astronomía. Constelación circumpolar norte, cercana a la Osa Mayor y la Osa Menor. Su estrella principal (alfa) es Tuban que, debido a la precesión de los equinoccios, fue la estrella polar hace 4.000 años, en la época de los faraones. Representa al dragón que custodiaba al jardín de las Hespérides, muerto por Hércules durante uno de sus famosos doce trabajos.


2.- Mitología. El dragón, representado habitualmente como un reptil de gran tamaño provisto enormes garras y dientes, alas, cola de serpiente y aliento de fuego, es un animal mitológico de amplia presencia en prácticamente todas las culturas. Tiene especial incidencia en la china, donde se le considera un animal benéfico de buenos augurios. Aunque también ha sido sumamente popular en occidente originando mitos tales como el del guardián del jardín de las Hespérides citado anteriormente, el dragón de los Nibelungos o, ya en época cristiana, el de San Jorge y el dragón, aquí por el contrario se le ha asignado un carácter malévolo y cruel. Quizá también pueda incluirse en esta categoría a Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada de los aztecas.

Como anécdota histórica, cabe reseñar que algunos huesos de gran tamaño procedentes de fósiles de animales tales como los dinosaurios, fueron tenidos durante siglos como pertenecientes a dragones.


3.- Ciencia-Ficción. Los dragones suelen aparecer en obras del género fantástico (como la popular Dragonlance o la no menos conocida serie de Terramar, de Ursula K. Le Guin), donde son tan abundantes que se ha llegado al extremo de que algunas de estas producciones, por su dudosa calidad literaria, hayan sido definidas con el despectivo nombre de dragonadas. Sin embargo también pueden encontrarse con cierta frecuencia dentro de la ciencia-ficción.

Dragones clásicos, tal como han sido descritos en el apartado anterior, aparecen en la conocida serie de Los dragones de Pern, de Anne McCaffrey y en los relatos EL FIERO DRAGÓN, de Avram Davidson y LLEGAN LOS DRAGONES, de Dean R. Koontz, por poner tan sólo algunos ejemplos. Dentro de la ciencia-ficción española, cabe citar LA NOCHE DEL DRAGÓN, de Fran Ontanaya. Claro está que los dragones más descacharrantes son, con diferencia, los descritos por Stanislaw Lem en CIBERÍADA, donde son clasificados en tres insólitos grupos: Los iguales a cero, los negativos y los imaginarios.

Otra variante habitual es la de razas inteligentes reptiloides que son definidas como dragones o con nombres similares, razas que por lo general suelen ser belicosas a la par que enemigos irreconciliables de los humanos. En este apartado cabe incluir HOMBRES Y DRAGONES, de Jack Vance o ENEMIGO MÍO, de Barry N. Longyear.

En lo que respecta al protagonismo de los dragones en el cine, podemos destacar, entre otros ejemplos, la versión cinematográfica de ENEMIGO MÍO (1985), la española EL CABALLERO DEL DRAGÓN (1985) o EL IMPERIO DEL FUEGO (2002).