Clonación

Técnica consistente en obtener copias genéticamente idénticas de otro ser vivo al que podemos considerar su progenitor. El método más sencillo es sustituir el núcleo de una célula embrionaria por el obtenido de la célula de un ser adulto. Puesto que ambos individuos, el donante del ADN y el obtenido por desarrollo de la célula embrionaria modificada, llamado clon, tendrían idéntico patrimonio genético, serían virtualmente iguales, convirtiéndose en el equivalente a unos hermanos gemelos de diferente edad. Un sistema más complicado es obtener clones a partir de células adultas. El problema, aún sin solución, es conseguir que esta célula retroceda al estadio embrionario del que procede toda célula y, por ende, un ser vivo.

Otro método sencillo de obtener clones es en las primeras etapas embrionarias, en la segunda o tercera división del cigoto (el óvulo fecundado por el espermatozoide). Esta técnica es muy empleada en fecundación artificial para asegurar el embarazo de la paciente sometida a este tratamiento.

Este proceso enteramente artificial trata de imitar los casos naturales en que se producen copias genéticamente idénticas a otro ser. El caso más conocido es el de los hermanos gemelos univitelinos, resultado de la división natural del cigoto en el útero materno. Sin embargo, muchos animales inferiores y muchas plantas recurren a la producción de gemelos de sí mismos como mecanismo procreador cuando las condiciones les son favorables. Así tenemos la partenogénesis, producción de un cigoto sin la presencia de un macho, practicada por muchos insectos y vertebrados inferiores (ranas, lagartijas), cuyo resultado es un ser vivo genéticamente idéntico a su progenitor. En invertebrados inferiores este proceso es por gemación o escisión (un ser vivo genera hijos a partir de trozos de su propio cuerpo como por ejemplo la lombriz que puede reproducirse por escisión) En el caso de las plantas puede ser por esquejes (bambú, hiedra, fresa) o en casos particulares la partenogénesis.

Habitualmente, en la ciencia-ficción el método habitual de clonación consiste en generar individuos sustituyendo el material genético de una célula embrionaria por el del individuo original, pero un método curioso de clonación es el descrito por Aldous Huxley en UN MUNDO FELIZ. Los Gammas, Deltas y Epsilones son generados a partir de cigotos artificiales (óvulos fertilizados in vitro), que sometidos a un proceso llamado bokanovskificación, se subdividen antes de comenzar el proceso de partición celular propio de la generación del embrión, de forma que, de un solo cigoto, es posible generar hasta noventa y seis individuos, lógicamente idénticos.

Un clásico del tema es DONDE SOLÍAN CANTAR LOS DULCES PÁJAROS de Kate Wilhelm que ganó el Hugo, el Locus, el Júpiter y fue finalista del Nebula. Tampoco podemos olvidarnos de Y MAÑANA SERÁN CLONES, de John Varley o de autores españoles como Domingo Santos quién en el relato MI MUJER, MI HIJA también ha abordado este tema.

Un caso interesante de clonación dentro del género aparece en la novela corta HÉLICE, de Robert J. Sawyer, novela de la cual salió posteriormente CAMBIO DE ESQUEMAS. El malo de la novela manipula el cigoto obtenido por fecundación in vitro de una familia con problemas de fertilidad para obtener el clon de un Neardenthal.

Otro caso interesante es el descrito por Clifford D. Simak en UNA Y OTRA VEZ donde se recurre a la clonación química de humanos. Esta técnica consistiría en la duplicación de los cromosomas utilizando técnicas de ingeniería genética para luego introducirlos en un óvulo. Independientemente de lo costoso que pudiera resultar, sin duda se producirían errores durante el proceso, hecho que causaría mutaciones. En este ejemplo, los clones resultantes pierden la capacidad biológica de reproducirse, así el autor no duda de calificarlos como androides.

Ya en el cine nos encontramos con varios ejemplos de clonación, como ocurre con el clásico LOS NIÑOS DEL BRASIL (1977), donde se relata el plan de un grupo neonazi para desarrollar varios clones de Adolf Hitler. Mucho más reciente es la película protagonizada por Arnold Schwarzenager, EL SEXTO DÍA (2000), en la cual se describe un futuro inmediato donde la clonación de animales adultos completamente desarrollados (algo inviable biológicamente, al menos tal como se describe en ella) se ha convertido en una floreciente industria. Aunque las leyes prohiben tajantemente clonar seres humanos, el protagonista es clonado clandestinamente y su clon usurpa su lugar, viéndose él perseguido por los sicarios del responsable del desaguisado, que pretenden asesinarlo para borrar las huellas del delito... lo que se presta al lucimiento del flamante nuevo gobernador de California. También cabe mencionar la recentísima EL ATAQUE DE LOS CLONES (2003), quinta entrega de La Guerra de las Galaxias de George Lucas, los caballeros Jedi intentarán salvaguardar la República valiéndose del misterioso ejército de clones supuestamente encargado por un maestro ya fallecido, contra los tropas de máquinas guerreras de los enemigos de la República.

Asimismo son sobradamente conocidas las poco verosímiles clonaciones de los difuntos Mr. Spock y Ripley, resucitados por los guionistas (y por los dólares) en las series cinematográficas de Star Trek y Alien respectivamente. Un ejemplo clásico, es la continua aparición en la serie Dune, en episodios que distan entre si cientos de años, del maestro de armas Duncan Idaho. El secreto está en los tanques tleilaxu mediante los que la producción de los llamados gholas, a partir de cualquier célula del fallecido, es pura rutina.