Ciencia-ficción libertaria

Esta subcorriente de la ciencia ficción se originó y permanece confinada en los EE.UU., de donde es originario el libertarismo; se define éste como una forma de anarquismo tendente a la consecución de estados lo más limitados posibles, pero a través de la competitividad no violenta antes que a través de la cooperación, que es la visión anarquista usual propuesta por teóricos como Peter Kropotkin (1842-1921) y ejemplificada en la obra de Ursula K. Le Guin LOS DESPOSEÍDOS.

El libertarismo es casi con seguridad una consecuencia directa de la visión del mundo de los estadounidenses, con una fe casi ciega en las leyes del mercado en ausencia de intervención estatal. En un escenario tal, el libertarismo afirma que la libre competencia entre individuos tendría como consecuencia ineludible el que se alcanzasen las cotas más altas bienestar social y enormes avances tecnológicos. Esta visión del universo queda perfectamente reflejada en las obras del escritor Robert A. Heinlein, especialmente en muchos de los títulos escritos a partir de los años sesenta. El más emblemático es sin duda LA LUNA ES UNA CRUEL AMANTE, donde un conglomerado de familias, filias y pequeños grupos obtienen la independencia de la Luna en un esquema notablemente parecido al de la revolución Americana. En estas obras Heinlein evidencia mucho de la ideología que ha hecho que se le asigne el calificativo de fascista. Otros ejemplos notables de ciencia-ficción libertaria en Heinlein son TIEMPO DE AMAR, EL GATO QUE ATRAVESABA LAS PAREDES, y en menor medida, VIERNES. LA ideología libertaria de Heinlein permea buena parte de la ciencia ficción norteamericana, incluso en obras tan recientes como PLAYA DE ACERO, de John Varley, donde se recrea a un grupo de tecnoanarquistas llamados Heinlenianos que desdeñan la benevolencia omnipresente del Ordenador Central de la Luna.

Muchos otros escritores pueden inscribirse en esta corriente. Los más destacados son Jerry Pournelle y Larry Niven (véase su interesante JURAMENTO DE FIDELIDAD), Poul Anderson (COSECHA DE ESTRELLAS) y Vernor Vinge (con sus obras de las Burbujas, LA GUERRA DE LA PAZ y NAUFRAGIO EN TIEMPO REAL). Vinge y otros autores tienen una visión más suave del libertarismo, como una liberación del individuo de los poderes de un estado totalitario y la obtención de la libertad del ser humano.

La ciencia-ficción libertaria tiene incluso premios, los Prometheus y Prometheus Hall of Fame, que son concedidos anualmente por la Libertarian Futurist Society (http://www.lfs.org/).

© Jacobo Cruces Colado, (404 palabras)