Célula

1.- Biología. La célula es la unidad fundamental de los seres vivos. Una célula típica está formada por tres partes bien diferenciadas, el núcleo, el citoplasma y la membrana. En el núcleo se encuentran los cromosomas portadores del ADN, es decir, de la información genética, mientras en el citoplasma se desarrollan la mayor parte de los procesos bioquímicos cuyo conjunto conocemos con el nombre de vida. En el citoplasma existen también una serie de estructuras que difieren según la célula sea de origen animal o vegetal: en el primer caso de trata de las mitocondrias, responsables de la respiración celular, mientras en el segundo nos encontramos con los cloroplastos, portadores de clorofila y responsables de la función clorofílica.

La membrana celular rodea a las células, las aísla y protege de su entorno. En el caso de las células animales esta membrana es semipermeable, es decir, permite el intercambio de agua y substancias químicas, mientras en el segundo está recubierta por una capa de celulosa.

Las células pueden vivir en estado libre (organismos unicelulares) o formar parte de los tejidos de los animales o plantas superiores (organismos pluricelulares) En este último caso se produce en ellas una especialización dependiendo de las funciones que les estén asignadas: células musculares, células nerviosas, células adiposas, células intestinales, etc.


2.- Tecnología. Se denomina célula a cualquier recipiente en el que tenga lugar un proceso físico o químico.


3.- Política. Estructura organizativa habitual en las organizaciones clandestinas consistente en una fragmentación de sus militantes en pequeños grupos, lo suficientemente autónomos como para poder constituirse en unidades operativas independientes, pero lo suficientemente aislados como para evitar que la caída de una célula suponga el desmantelamiento de la organización, ya que los miembros de dos células distintas no se conocen entre sí —su estructura es fuertemente piramidal— y sólo los responsables de la organización están en contacto con ellos.

En LA LUNA ES UNA CRUEL AMANTE de Robert A. Heinlein los protagonistas discuten — Manuel, el líder, Bernardo de Paz, el teórico de la revolución, y Wyoming Knott — la mejor forma de organizar la independencia de la luna. Bernardo de Paz propone un árbol de células de tres en el que ellos serían la cima de la pirámide. Uno sería optado como presidente porque la elección sería obvia... o no serían los tres adecuados. Siguiendo el esquema el siguiente nivel constaría de tres células y serían conocidos por ellos tres pero solo el jefe de cada célula conocería a uno de los componentes de la primera célula y así sucesivamente. Manuel propone un modelo mejor: se toman las mismas células y se despliegan en pirámide abierta de tetraedros. Donde coinciden los vértices cada camarada conoce a uno de la célula contigua: sabe cómo enviarle un mensaje, es lo único que necesita. Las comunicaciones nunca se interrumpen, porque circulan lateralmente, así como hacía arriba y hacia abajo. Manuel compara el sistema a una red neural en la que la rotura de una conexión es suplida por el resto de las conexiones.

© José Carlos Canalda, José Joaquín Ramos de Francisco,
(503 palabras)