Calor específico

Es la cantidad de calor necesaria para elevar en un grado la temperatura de un gramo de una sustancia determinada. El calor específico se expresa en julios por kilogramo y grados kelvin, aunque también se suele medir en calorías por gramo y grado centígrado. Así, el calor específico del agua tiene el valor de 1 cal/g ºC ó 4, 180 J/kg K

El valor de calor específico es propio de cada sustancia, y viene a determinar, expresado en lenguaje coloquial, la velocidad con que ésta se calienta (es decir, aumenta su temperatura) al aplicarle una cantidad determinada de calor o, viceversa, su velocidad de enfriamiento al sustraérselo. El calor específico puede variar mucho de unas sustancias a otras, y esta es la razón por la que en verano y a pleno sol los objetos metálicos (de calor específico bajo) se calientan más que, por ejemplo, un pedazo de madera (de calor específico más elevado) situado al lado suyo o, al contrario, en invierno los metales se enfrían más rápidamente que un ladrillo o una piedra.

© Francisco José Súñer Iglesias (177 palabras) Créditos