Benceno

Líquido volátil de olor característico y aspecto similar al agua. La molécula de benceno está formada por seis átomos de carbono que se enlazan unos a otros formando un anillo hexagonal, cada uno de los cuales está unido a un átomo de hidrógeno. El benceno fue utilizado durante largo tiempo como disolvente y producto de partida para la industria química, pero hoy en día su uso se ha reducido enormemente, ya que la exposición prolongada al benceno puede tener efectos cancerígenos.

El descubrimiento de la estructura del benceno en 1865 es un auténtico hito en la química orgánica, y se debe al alemán Friedrich August Kekulé von Stradonitz. El benceno es el ejemplo básico de toda una familia de compuestos orgánicos denominados hidrocarburos aromáticos. En principio el nombre deriva de su peculiar olor, pero hoy en día el adjetivo aromático hace referencia a una estructura compuesta por un anillo (o anillos) plano en que los carbonos están unidos entre sí por enlaces dobles y simples alternos. Dicha estructura confiere a los compuestos aromáticos una reactividad anómala con respecto a hidrocarburos estructuralmente similares, en los que se alternan enlaces carbono-carbono simples y dobles pero de cadena abierta (es decir, no cíclicos). El establecimiento de la estructura del benceno permitió explicar un gran número de evidencias experimentales que no encajaban con las teorías establecidas, y abrió una nueva forma de entender la estructura molecular, que sirvió años más tarde para sentar las bases del enlace químico y profundizar en las aplicaciones de la teoría cuántica a la química.

La idea de Kekulé sobre la estructura del benceno es uno de los típicos descubrimientos casuales en ciencia (lo que se conoce como serendipia), dado que según la versión más conocida Kekulé, tras mucho trabajar en el problema, terminó hallando la solución en un sueño. El descubrimiento de Kekulé y otros avance científicos casuales han sido soberbiamente reflejados en la novela OVEJA MANSA, de Connie Willis.

© Jacobo Cruces Colado, (323 palabras)