Atavachron
TODOS NUESTROS AYERES

Portal del tiempo visto en TODOS NUESTROS AYERES, penúltimo episodio de Star Trek TOS.

El Atavachron fue construido por los habitantes del planeta Sarpeidon, único mundo habitado del sistema de la estrella Beta Niobe. Esta estrella estaba a punto de convertirse en nova, y careciendo de naves estelares para evacuar su mundo y partir en busca de un nuevo hogar, los sarpeidonitas decidieron buscar la salvación viajando al pasado a través de este portal temporal. Cada sarpeidonita eligió la época pasada más de su agrado y cruzó el portal, adentrándose en ella para siempre. De este modo, todos los habitantes del planeta pudieron escapar a una muerte cierta. Antes de utilizar el Atavachron, es preciso someterse a un proceso de alteración de la estructura celular, a fin de adaptar el organismo de la persona a la época concreta que ha elegido como destino. Una vez preparado el sujeto, ya sólo puede ser enviado al tiempo escogido y a ningún otro. Cuando el individuo cruza el Atavachron y accede a la era de su elección, no puede regresar jamás, porque moriría en el acto al cruzar el portal en sentido inverso. Del mismo modo, cualquier persona que cruce el portal sin haber sido previamente preparada por el Atavachron, debe regresar en unas pocas horas, o morirá sin remedio al no estar su organismo adaptado al segmento temporal en que se encuentre.

Conscientes del peligro que representaría proporcionar a sus antepasados información sobre el futuro de Sarpeidon, todos los que emigraron al pasado se comprometieron a adaptarse lo mejor posible al tiempo escogido y a no revelar jamás ningún detalle sobre el futuro del planeta.

Su peculiar funcionamiento y características convierte al Atavachron en uno de los portales temporales más extraños que la historia de la ciencia-ficción

© Antonio Quintana Carrandi,
(296 palabras) Créditos