Armadura
TROPAS DEL ESPACIO

Se trata de cualquier equipo, que puede estar compuesto de diversos materiales, utilizado como protección del cuerpo en combate. Durante la edad de Bronce, de Hierro, La edad Antigua e incluso a principios del siglo XX, la utilización por parte de los guerreros de petos metálicos eran habitual, aunque el cuero también era utilizado por su mayor disponibilidad y menor precio.

El apogeo de la armadura tuvo lugar durante al Edad Media y principios del Renacimiento, en ese periodo la protección para el guerrero se hizo integral (cubría todas las partes de su cuerpo) y le hacía casi invulnerable al ataque con flechas, espadas y lanzas, pero la introducción de las armas de fuego acabó con las armaduras tal y como se habían conocido hasta entonces.

Sin embargo, a finales del siglo XX el concepto de armadura vuelve a imponerse en los ejércitos de todo el mundo. La invención de resistentes fibras sintéticas y el perfeccionamiento de las técnicas de urdimbre, han llevado a la confección de chalecos y protecciones anti-fragmentos (obsérvese el matiz; nunca anti-balas, se trata más de proteger contra la metralla que contra disparos directos) que garantizan una mayor capacidad de supervivencia a la infantería en un hipotético campo de batalla.

La ciencia-ficción ha sido terreno abonado para el desarrollo de armaduras de prestaciones inimaginables para los arrogantes caballeros medievales. Los ejemplos más conocidos son TROPAS DEL ESPACIO, de R. A. Heinlein, y su contrapartida LA GUERRA INTERMINABLE, de Joe Haldeman. Los trajes electrónicos de Heinlein y los trajes de guerra de Haldeman disponen de variado blindaje, servomecanismos amplificadores de fuerza, conversores de imagen y toda una serie de artefactos guerreros a cual más mortífero, llegando a convertirse en el caso de Heinlein en uno de los puntos fundamentales de la narración. Curiosamente, sin embargo, Haldeman es quien aporta la visión más realista de lo que una armadura de este tipo debería y podría hacer. Otros muchos autores del género han tratado también el tema, como es el caso de Lois McMaster Bujold en su serie de Miles Vorkosigan, cuyo protagonista necesita una armadura adecuada para su pequeño tamaño. La imaginería de las armaduras es también una constante de los cómics japoneses de ciencia-ficción.

Dentro de la ciencia-ficción española cabe reseñar las armaduras de diamantina que constituyen el equipamiento de los astronautas en La Saga de los Aznar. La diamantina es un vidrio especial que, como su nombre indica, posee propiedades similares a las del diamante, lo que las convierte en prácticamente indestructibles.