Angriffs
MUNDOS EN EL ABISMO

Alienígenas inteligentes creados por Juan Miguel Aguilera y Javier Redal para poblar, en parte, el cúmulo globular de Akasa-Puspa de sus novelas MUNDOS EN EL ABISMO e HIJOS DE LA ETERNIDAD.

Aunque realmente sean una única especie, los angriffs disfrutan de un sorprendente polimorfismo; existen angriffs herbívoros, y angriffs carnívoros. Durante la reproducción los primeros dan a luz tanto herbívoros como carnívoros mientras que los segundos únicamente crían angriffs de su propia variedad. No sólo en la dieta y las peculiaridades anatómicas se distinguen unos de otros, los angriffs herbívoros son unas eficientes, pero prácticamente desprovistas de consciencia, máquinas de transformar vegetales en proteínas. Los angriffs carnívoros disfrutan de un alto grado de inteligencia, grandes conocimientos y refinadas estructuras sociales.

Los angriffs carnívoros son criaturas de color oscuro y aspecto antropomorfo, con tronco, cuello, brazos y piernas, aunque ahí acaba toda semejanza; el tronco es elíptico, del tamaño del tronco humano, el cuello, de casi un metro, sostiene una cabeza más pequeña que la humana rematada por un pico en el que se ocultan varias filas de dientes, siendo los ojos semejantes a globos de marfil amarillo con las pupilas en forma de rendija horizontal. Las piernas, del doble de longitud que unas piernas humanas, tienen dos articulaciones a la mitad y un tercio de su longitud y se doblan hacia atrás, rematándose por un pie con dos anchos dedos unidos por una membrana. Los brazos, también con dos articulaciones, terminan en manos de cuatro dedos oponibles, y están rematados por agudos espolones curvados a la altura del tarso.

Los herbívoros tiene una distribución similar, a excepción de las proporciones; sus cuerpos son del tamaño de una vaca, las piernas y brazos, extremadamente cortos, están reducidos a la categoría de patas, y la cabeza, más grande que la de los carnívoros, sirve para sostener unas enormes mandíbulas, de las que sale un pico truncado, eficacísima herramienta para pastar.

Los angriffs carnívoros son cazadores, su ética se basa en la pirámide alimenticia, y ellos están en la cumbre de esta pirámide; de hecho se llaman a si mismos Depredadores, todas las demás criaturas, incluso los angriffs hebívoros, sólo son posibles presas. No son especialmente agresivos entre ellos, por lo que no han tenido problemas en sobrevivir y formar sociedades complejas, pero esta forma de ver las cosas no los predispone muy favorablemente para un contacto con alienígenas.

Angriff en alemán significa, literalmente, ataque, y es un nombre que los define a la perfección. Son todo un misterio para los habitantes de Akasa-Puspa. En las investigaciones llevadas a cabo se descubrieron detalles asombrosos, que convertían a esta especie en una temible, en todos los sentidos, máquina guerrera, los angriff en conjunto resultan ser unos implacables exterminadores galácticos.

Los porqués a todo esto se revelan en ambas novelas (o en la reciente MUNDOS EN LA ETERNIDAD, refundición de ambas) de modo que este no es lugar apropiado para hacerlo. Y ciertamente esos motivos son tan asombrosos como inquietantes.

En la novela corta GANCHO EN EL CIELO de Sergio Mars, ambientada en una Akasa-Puspa todavía muy primitiva, en la que sectas, bandos, religiones y políticas están todavía formándose a la vez que se expanden, un grupo de exploradores encuentra en un planeta devastado los restos de su población, abandonada al salvajismo, pero conservando ciertos conocimientos con los que experimentan y dirigen su desarrollo. Si bien no se explicita nada, entronca con algunos escalofriantes descubrimientos que se hacen miles de años más tarde.