Delta 99
por Jesús Flores Thies (G) y Carlos Giménez (D), 1968
Delta 99

Delta 99 representó la renovación del género de ciencia-ficción en España. Sin embargo esta renovación se debió más a la labor de su dibujante que introdujo una serie de novedades estilísticas sobretodo por lo que se refiere al montaje y a la planificación, que a su guionista que no se atrevió a trabajar con planteamientos más radicales.

Delta 99 es un extraterrestre con un aspecto totalmente humano. Uno de los mayores fallos del guión es que nunca sabemos nada de su cultura, su mundo, los poderes que le proporciona una ciencia avanzada pero desconocida, ni del por qué y para qué se halla en nuestro planeta aparte, claro está, de la ambigua misión de impedir el mal. Mandamiento que siempre se interpreta con unas claves favorables a los ricos y poderosos y que nunca se utiliza para dar la vuelta a un sistema económico que permita que más de la mitad de la población de planeta padezca hambre.

Delta 99 que partió de una idea de Josep Toutain desarrollada por Flores Thies y, posteriormente por Víctor Mora, tuvo poca fortuna en sus ediciones, primero con sus viñetas guillotinadas por Ibero Mundial de Ediciones para ajustarlas a un formato que no era el que había utilizado por Carlos Giménez y, después, por una edición coloreada de Buru Lan en la que además se cambiaron los guiones.

Para Carlos Giménez Delta 99 constituyó un ensayo para Dani Futuro un año más tarde. La diferencia entre las dos es notable. En la primera apenas encontramos indicios de los montajes analíticos, saltos temporales y elipsis narrativas cosas, todas ellas, que constituyen unas de las mejores bazas de un dibujante no excesivamente dotado para el dibujo realista pero que es, sin duda, el mejor narrador de toda la historia del cómic hispano. En la fuertemente represiva sociedad española de finales de los sesenta, los autores intentaron introducir uno de los elementos más perseguidos por la censura franquista: el erotismo. Hay que decir sin embargo que la timidez con que se abordó justifica su fracaso. Las chicas de Carlos, basados en el modelo Teresa Gimpera y Guillermina Motta, actriz y cantante respectivamente, musas de la cinematográfica escuela de Barcelona, a pesar de sus minifaldas son bastante más asexuadas e insípidas de los que era de esperar. Y, por si fuera poco, los guiones nunca destacaron este aspecto.

© Toni Segarra,
(392 palabras) Créditos Créditos
Publicado originalmente en Comics SF

Los autores

Jesús Flores Thies nació en Málaga en 1931. Militar de carrera, escribió una buena cantidad de guiones para cómics, destacando su labor en la serie Delta 99, junto a Carlos Giménez. Sus historias también aparecieron en la revista Creepy ilustradas por Santiago Martín Salvador (VOLVIERON POR ÉL, EL INGRATO) Amador García (MUÑECAS ROTAS) o Javier Santonja (EL METRO)

Carlos Giménez (Madrid, 1941) Una sus principales características como autor es la fuerte carga biográfica que vierte en sus obras. Paracuellos (1976), una de sus obras más celebradas, relata la vida en los hospicios de la España de la posguerra. Posteriormente, en Los profesionales (1977), relata su experiencia a su llegada a Barcelona (1963), donde había sido reclamado por Josep Toutain para trabajar en su agencia: Selecciones Ilustradas. De aquella época quedan obras como Gringo, Delta 99 o Dani Futuro. Ya formado como autor, desarrolla una obra más personal, además de las ya citadas, como Hom o Koolau el leproso. También para Toutain crea Érase una vez el futuro (1980), igualmente destacables son Barrio (1977, un a modo de continuación de Paracuellos) y Jonás, la isla que nunca existió (1992) Ha guinozado la versión en cómic de El capián Alatriste (2005) ilustrado por Joan Mundet


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