Stanley Grauman Weinbaum
(1903-1935)

Biografía

Stanley Grauman Weinbaum

Stanley Grauman Weinbaum (1903-1935) nació en Lousville, Kentucky, pero creció en Milwaukee y asistió a la escuela pública de la misma ciudad. Años después estudió ingeniería química en la universidad de Wisconsin pero, contrario a lo que se piensa, nunca se graduó de dicha universidad debido a que fue expulsado en 1923 al presentar el examen de un amigo suyo. Fue compañero de clase del también ingeniero y aviador Charles Lindbergh.

Destinado a ser escritor, Stanley escribía relatos en sus tiempos libres. Para 1934, hundido en la Gran Depresión que devastaba al mundo, Weinbaum publicó relatos convencionales bajo seudónimo mucho antes de vender su primer cuento de ciencia-ficción, UNA ODISEA MARCIANA, a una revista del género llamada Wonder Stories, en julio de 1934.

Wonder Stories no era la revista más destacada de ciencia-ficción, cuando imperaban otras más populares: Astounding Stories, dirigída por F. Orlin Tremaine y Amazing Stories de T. O´Conor Sloane. Pero Wonder Stories, dirigida por Charles D. Horning, tiene su merito al dar acogida al cuento de Weinbaum. Este relato tuvo un éxito sensacional, incitando al autor a seguir escribiendo ciencia-ficción.

La importancia de esta historia residía en dos aspectos novedosos: el intento de presentar la posible vida en otro mundo como parte de un sistema extraño y complejo, en lugar de aglomerar criaturas extrañas con psicologías adaptadas a la forma de vida terrestre; y en segundo lugar el humor, que quitaba dramatismo al relato, en claro contraste con E. E. Smith y Robert A. Heinlein, con quienes se le compara frecuentemente. De hecho, Tweel, el avestruz marciano de UNA ODISEA MARCIANA, es tal vez la primera criatura en la ciencia-ficción que respondió a la exigencia que años más tarde haría el mítico editor John W. Campbell a sus colaboradores: Escribidme sobre una criatura que piense tan bien como un hombre, o mejor que un hombre, pero no como un hombre. En 1970, los escritores de ciencia-ficción de los Estados Unidos eligieron por votación los mejores cuentos del género de todas las épocas. Entre los favoritos destacó UNA ODISEA MARCIANA, el único cuento publicado en revista capaz de resistir, una generación más tarde, el juicio de los profesionales del género.

Siguiendo este esquema, Weinbaum siguió elaborando un conjunto de relatos extraños y divertidos que aparecieron durante 1935 como LOTÓFAGOS, donde hace su aparición la planta inteligente llamada Oscar, todavía más sorprendente que Tweel. Le siguieron LA LUNA LOCA, FLIGHT TO TITÁN y EL PLANETA DE LOS PARÁSITOS. También aparecieron ese año las historias dedicadas al científico loco Haskel Van Manderpootz y sus delirantes máquinas: LOS MUNDOS «SI, EL IDEAL y THE POINT OF VIEW.

Además, debemos destacar sus intentos de incorporar la novela romántica a la ciencia-ficción, si bien éstos no fueron muy exitosos, como DAWN OF FLAME y su secuela THE BLACK FLAME, publicados después de su muerte.

En apenas año y medio escribió prolíficamente, destacándose LA ISLA DE PROTEO, el primer relato de ingeniería genética. No fue sino hasta 1953 cuando Watson y Crick descubrieron la doble hélice del ADN, por lo que representa para Weinbaum un logro haberlo escrito con casi 20 años de anticipación.

También encontramos MÁXIMA ADAPTABILIDAD, publicado con el seudónimo de John Jessel, una curiosa historia sobre una mutante malvada, que viene a representar al superhombre, tan de boga en los años treinta, con la peculiaridad de que esta vez es una supermujer que utiliza todo su ingenio y belleza alcanzada para lograr sus objetivos. Una versión fílmica de esta historia fue hecha en 1957 bajo el titulo de SHE-DEVIL, protagonizada por Mari Blanchard, Jack Kelly y Albert Dekker.

Y EL VALLE DE LOS SUEÑOS, feliz continuación de UNA ODISEA MARCIANA, en dónde Weinbaum saca a relucir una historia que va más allá de una exploración en Marte, hasta situarnos en la época de los mismísimos faraones.

Todas las historias interplanetarias de Weinbaum (escribió nueve y comenzó con otras diez, completadas por su hermana Helen Weinbaum después de su muerte) fueron ambientadas en un Sistema Solar científicamente posible al conocimiento de la década de los 30. Los avestruces marcianos de UNA ODISEA MARCIANA y EL VALLE DE LOS SUEÑOS, por ejemplo, fueron mencionados en RESCATE DE UN SECRETO, y las venusinas plantas de EL PLANETA DE LOS PARÁSITOS y LOTÓFAGOS son mencionadas en LA LUNA LOCA. En el Sistema Solar de Weinbaum, las emanaciones de gas contienen el calor suficiente para mantener la temperatura similar a la Tierra en los satélites Io, Europa, Titán, e incluso Urano. Por su parte, Marte y Venus presentaban atmósferas y temperaturas adecuadas para vivir ahí, un dato claramente erróneo, pero que se acepta sin dimisiones.

Se puede decir que la ciencia-ficción de Weinbaum no es únicamente la lectura ligera de aventuras que uno espera encontrar en una obra de esta época. Encontramos ya en ella tópicos que van a ser frecuentados por el propio Heinlein, A. E. van Vogt, Poul Anderson, Arthur C. Clarke y muchos otros escritores, hasta el extremo de que incluso hoy su influencia aún es rastreable en algunos relatos de John Varley (EN EL SALÓN DE LOS REYES MARCIANOS tiene mucho de homenaje de Weinbaum) Isaac Asimov reconoce que, cuando diseñó a sus para-hombres en LOS PROPIOS DIOSES, tenía en mente en todo momento el modo en que Weinbaum creaba a sus alienígenas: distintos de la humanidad y al mismo tiempo con su propia lógica interna. John R. Pierce, estudioso de la ciencia-ficción y claro admirador de Weinbaum publicó un cuento (EL MUNDO SUPERIOR) en homenaje a Weinbaum, otro relato de la saga del genio de las ciencias Haskel Van Manderpootz.

Algunos críticos señalan, no obstante, como su mejor obra a EL NUEVO ADÁN (1939) una novela en primera persona que relata la historia de un superhombre mutante en la sociedad contemporánea, una de las descripciones más cuidadosas y analíticas publicadas por un autor de ciencia-ficción en la preguerra. En los años cuarenta y cincuenta, A. E. van Vogt (SLAN) Theodore Sturgeon (MÁS QUE HUMANO) y Clifford D. Simak (CIUDAD) invocarían este arquetipo, presentando a los mutantes como resultado de la evolución o de una guerra atómica.

La historia comienza con Edmond Hall, un hombre diferente con una extraña formación en los dedos de sus manos. Mientras crece, sin embargo, su inteligencia comienza a aumentar (qué tan inteligente, nadie lo sabe, únicamente él) además de que lleva una vida solitaria sin amigos. Hereda parte del dinero de su padre (un tranquilo abogado quien está perturbado por la extraña forma de ser de Edmond) y construye un pequeño laboratorio. Es en este lugar donde concibe un gran proyecto: el destructor de átomos. Vende solamente una parte de este invento (no todo, debido a que él es consciente del peligro) a una compañía de luz. Después conoce a una mujer llamada Vanny que, como él, es parte de la nueva y avanzada raza de seres humanos. A partir de este momento, Edmond conocerá las implicaciones sociales (y evolutivas) de su descubrimiento.

Así, el 14 de diciembre de 1935, a los treinta y tres años de edad, Weinbaum murió de cáncer de garganta. Al morir había publicado doce cuentos, apareciendo once más a titulo póstumo.

En 1973, Stanley G. Weinbaum (junto con H. G. Wells y John W. Campbell) fue honrado al nombrarse un cráter en Marte con su nombre.

En 1993, Margaret H. Kay, la viuda de Stanley G. Weinbaum, donó sus textos a la biblioteca de la universidad de Temple en Filadelfia. La donación incluía, además de cuentos románticos y variados manuscritos sin publicar, la novela THREE WHO DANCED , con ciertas similitudes al FAUSTO de Goethe. La presentación fue terminada en 1994 con un suplemento de diez mil dólares para asegurar la preservación de los artículos.

Ciencia-ficción incomparable.

E. E. Doc Smith.

Su tratamiento original de extraterrestres, su énfasis en la psicología, su filosofía, su madurez en la dirección de las relaciones hombres-mujeres, su flexibilidad y su artesanía se han convertido en el ingrediente fundamental en la ciencia-ficción moderna.

Sam Moskowitz.

Imaginación para considerar enteramente las situaciones, psicologías y entidades de seres extraterrestres (...) con un tacto ligero y suspenso genuino...

H. P. Lovecraft.

Si viviera hoy (...) seguramente ocuparía el primer lugar en la lista de los escritores de ciencia-ficción de todos los tiempos.

Isaac Asimov.

© Mauricio Castillo Barraza,
(1.389 palabras) Créditos

Bibliografía

Esta relación no es exhaustiva, sólo se incluyen libros (novelas, antologías, ensayos) y no relatos, artículos o las conferencias publicadas en distintos medios