LUCHAR POR MARTE
LUCHAR POR MARTE

El planeta rojo fue un escenario habitual en los bolsilibros de Luis García Lecha. LUCHAR POR MARTE, nº 289 de La conquista del Espacio, aparecida en febrero de 1976, con cubierta de Salvador Fabá y firmada por el autor como Clark Carrados, es otra de esas entretenidas novelas con que nos obsequió el escritor de Haro.

En LUCHAR POR MARTE la colonización del cuarto planeta de nuestro sistema está en manos de la Marspace Energy, una corporación que suministra toda la energía que se consume en Marte, lo que le confiere un enorme poder sobre los colonos. Pero esa compañía tiene un oscuro propósito para el planeta. En los últimos tiempos ha estado comprando grandes extensiones de terreno a los colonos marcianos. De hecho, está utilizando prácticas mafiosas para obligar a éstos a vender, lo que está teniendo resultados muy negativos en el proceso de colonización. A pesar de ello, Dave Lay, que ansía labrarse un porvenir en el planeta, adquiere la granja de un colono que ha decidido emigrar, presionado por la ME. Los agentes de la corporación tratan de impedírselo sin conseguirlo, lo que los induce a tomar medidas drásticas contra el joven. Pero éste, animoso y decidido a hacer valer sus derechos, y también a desenmascarar los turbios planes de la ME, decide hacerles frente con la ayuda de Charlotte Hogan, una colonizadora que está pasando por graves apuros.

El Marte de esta novela es descrito por el autor como un mundo con una ténue atmosfera, que obliga a usar ropas de abrigo y mascarillas de oxígeno en el exterior. Obviamente, en 1976 todavía se sabía muy poco sobre ese planeta, así que la descripción de Lecha puede aceptarse. La vida se desarrolla bajo cúpulas estancas, una visión clásica que tiene todas las papeletas para hacerse realidad en un futuro a medio o largo plazo, y el transporte se realiza con los consabidos coches marcianos imaginados por el autor, cuya plasmación real es el fabuloso LER de la NASA. También destaca el protagonismo de los zrinns, unas criaturas alienígenas que son empleadas como peones por algunos colonos, y que demostrarán ser mucho más inteligentes de lo que sospechan sus jefes humanos.

LUCHAR POR MARTE es un bolsilibro y da lo que el lector espera recibir. Por supuesto que no puede compararse a otras obras ilustres ambientadas en el planeta rojo. Pero es mucho mejor que algunas novelas de más empaque que transcurren en Marte y que acaban revelándose como obras decepcionantes. En todo caso, es una entretenidísima opción para desintoxicarse de otras lecturas más farragosas y aburridas. Disfrutadla.

© Antonio Quintana Carrandi,
(431 palabras) Créditos Créditos