TERRESTRES Y MARCIANOS, HERMANOS
TERRESTRES Y MARCIANOS, HERMANOS

Con el nº 484 de la colección Espacio, de Toray, TERRESTRES Y MARCIANOS, HERMANOS, aparecida en 1970, es una nueva vuelta de tuerca de Luis García Lecha al tema de Marte y sus hipotéticos pobladores, en esta ocasión firmando como Louis G. Milk.

La acción transcurre en la Tierra de un futuro indeterminado, probablemente dentro de varios siglos. Después de una guerra devastadora, que estuvo a punto de exterminar a la humanidad, el planeta se ha regenerado, volviendo a ser un paraíso. La cultura humana ha involucionado, viviendo los hombres en pequeños grupos. El protagonista, Kerec, mantiene ciertas diferencias de opinión con sus congéneres, por lo que vive apartado de los demás, trabajando sus tierras. Él es el único que sigue los consejos de un extraño individuo conocido como El Inmortal, por lo que su vida es relativamente próspera. Cierto día, una turba de exaltados, que culpa a El Inmortal de los males que aquejan a su comunidad, pretende convencer a Kerec para que se una a ellos para dar muerte a ese hombre. Kerec se niega, lo que le enfrenta a Forlos, uno de sus vecinos, que, más tarde, se venga de él matando a sus animales y arrasando sus campos. Kerec acaba disparando contra Forlos provocando su muerte, por lo que se ve obligado a huir.

Mientras tanto, una nave aterriza no lejos de allí, desembarcando a Julia K-1230, una muchacha marciana que ha sido condenada al destierro en la Tierra, planeta que se presume deshabitado desde la guerra. Poco después, Julia es salvada in extremis por Kerec del ataque de un leopardo. El hombre se queda fascinado al saber que la mujer procede de Marte, mundo en el que había una colonia humana pero de la que nunca más, hasta entonces, volvió a saberse. Kerec presume que la civilización marciana debe ser muy avanzada, pero Julia le informa que, aunque en Marte la gente goza de todas las comodidades posibles, es una sociedad controlada férreamente por un gobierno totalitario, representado por el Gran Consejo Rector. Julia cuenta a Kerec que, tras la guerra atómica que casi destruyó la Tierra, el Gran Consejo marciano optó por prohibir los viajes a este planeta. En realidad, está convencida de ser el primer habitante de Marte que pisa la Tierra desde el Gran Conflicto. A pesar de que en ese momento es un fugitivo, Kerec invita a Julia a acompañarle, a lo que la muchacha accede de buen grado.

Pero mientras tanto, en Marte, tienen lugar una serie de acontecimientos que involucrarán a la pareja aun en contra de su voluntad, pues el gobierno marciano, que sabe que hay supervivientes de la guerra atómica, pero que lo ha mantenido en secreto por oscuros motivos, decide exterminar a todos los humanos que puedan quedar en la Tierra. Kerec y Julia lo descubren de modo fortuito, decidiéndose a luchar denodadamente para impedir ese genocidio y acabar con el despótico y deshumanizado Gran Consejo Rector de Marte, descubriendo, de paso, el misterioso origen de aquel al que Kerec conoce como El Inmortal.

Sin ser de lo mejor de Lecha publicado por Toray, TERRESTRES Y MARCIANOS, HERMANOS es una amena aventurilla típica de los bolsilibros de entonces. Una obra cuyo único objetivo es entretener al lector. Y lo consigue con creces. No se puede pedir más.

© Antonio Quintana Carrandi,
(552 palabras) Créditos