Introducción
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A pesar de ser Pascual Enguídanos un escritor circunscrito por completo a lo que Carlos Saiz Cidoncha llama con propiedad novelas de serie B, es decir, las colecciones populares de ciencia ficción, y sin olvidar tampoco los evidentes resabios de literatura barata que de vez en cuando afloran en sus obras, no se puede negar en justicia que el conjunto de su producción literaria presenta algunos notables logros que le ponen muy por encima del más que mediocre nivel imperante en la mayor parte de este subgénero de la ciencia ficción española.

Sin duda es la interesante Saga de los Aznar la parte más conocida de toda la obra de este escritor, pero no obstante el resto de sus novelas de ciencia ficción forma a su vez un importante grupo de relatos que suelen ser olvidados comúnmente por los comentaristas del género y que, sin embargo, presentan características propias que hacen que merezcan ser tenidos también en cuenta ya que, con los naturales altibajos, alcanzan en algunos casos una calidad realmente notable.

De acuerdo con mis estadísticas, que supongo completas, Pascual Enguídanos publicó un total de 94 novelas de ciencia ficción, desglosadas de la siguiente manera:

  • 56 novelas de la Saga de los Aznar, divididas en un primer grupo de 32 aparecidas en la antigua colección Luchadores del Espacio en la década de los años cincuenta y un segundo de 24 inéditas publicadas en los años setenta después de la reedición de las primeras
  • 37 títulos no relacionados con los Aznar, todos ellos aparecidos en la antigua colección Luchadores del Espacio y repartidos casi a partes iguales (25 y 22 respectivamente) entre los seudónimos de George H. White y Van S. Smith, ambos usados por este autor
  • Una única novela, titulada INTRUSOS SIDERALES, publicada con el número 57 de la colección La conquista del Espacio, de la editorial Bruguera, en septiembre de 1971, firmada con el seudónimo de George H. White.

Como puede comprobarse, 38 novelas son bastantes novelas como para permitirnos prescindir de ellas; por ello, conviene estudiar aun someramente esta interesante faceta de su creación literaria.

Consideradas globalmente, y a pesar de la existencia de evidentes influencias mutuas entre éstas y las novelas de la Saga de los Aznar, resulta evidente que en su mayor parte todas estas novelas responden a unos postulados bastante distintos de los que sirven de base a la aludida Saga, y así no deja de ser curioso comprobar cómo Pascual Enguídanos renunció a las series largas para escribir historias que en la mayoría de los casos no rebasan la extensión de una novela; tan sólo una serie de cinco novelas, dos de tres y otras dos de dos títulos incumplen esta norma.

Además, si consideramos los argumentos creados por este autor descubrimos que su imaginación se hace ahora mucho más circunspecta y recogida, como si huyera de los grandes espacios interestelares surcados una y otra vez por el mítico autoplaneta Valera; tan sólo en un caso, en la novela titulada DESPUÉS DE LA HORA FINAL, la acción se desarrolla fuera del sistema solar pero sin que ello suponga un desplazamiento espacial de los protagonistas, ya que es el propio planeta Tierra el que penetra en otro sistema planetario tras varios siglos de vagabundeo cósmico al haber estallado el Sol.

Otro aspecto a tener en cuenta es el protagonismo de los personajes terrestres creados por el autor que se suelen enfrentar en numerosas ocasiones a distintos seres venidos de fuera, lo que permite establecer una comparación entre ambas culturas de la que a menudo no solemos salir demasiado bien librados los terrestres... Argumentos realmente insólitos en las novelas populares y que a mi modo de ver constituyen uno de los mayores aciertos de Pascual Enguídanos, lejos ya de toda la parafernalia de las epopeyas siderales en las que el terrestre siempre es, por supuesto, el principal e incluso único protagonista.

Lo cierto es que George H. White (y su sucesor Van S. Smith) crea una mitología científica muy distinta de la de sus compañeros de colección, aunque esto no le libra de sus propios tópicos; realmente sus ideas, aunque buenas, se repiten demasiado, lo que redunda en un cierto cansancio a la hora de leer sus novelas... Lectura que sin embargo resulta casi siempre agradable y entretenida.

De acuerdo con los propios tópicos creados por Pascual Enguídanos, podemos clasificar sus treinta y ocho novelas ajenas a la Saga de los Aznar en diferentes apartados.

a) El marco de la acción es nuestro propio planeta y los únicos protagonistas son los terrestres, sin que aparezca ningún visitante llegado del espacio. Quizá sean éstas las que más se alejan de los tópicos habituales de la colección; en ellas el autor no hace grandes alardes tecnológicos, situando la acción en el propio presente o en un futuro inmediato. No faltan aquí intentos de divulgación de la tecnología actual al estilo de Julio Verne, aunque el trasfondo de la temática suele ser la crítica de determinados valores sociales. Las novelas pertenecientes a este grupo son las siguientes:

MUERTE EN LA ESTRATOSFERA

Número 27 de la colección. Escrita en pleno apogeo de la guerra fría de mediados de los años cincuenta, describe una hipotética guerra nuclear entre norteamericanos y el bloque chinosoviético, mostrando una apreciable documentación respecto a los avances aeronáuticos de la época y una utilización de los tópicos políticos al uso entonces. Bastante bien trabajada y muy seria en sus planteamientos, hoy está lógicamente muy envejecida.

EL ATOM S-2

Número 56. En esta ocasión nos encontramos frente a un intento de divulgación de los recién creados submarinos atómicos a la par que el autor hace una amarga reflexión sobre el desfase existente entre nuestra brillante tecnología y nuestro más que mediocre progreso moral y ético; dicho con otras palabras se trata de una visión personal del mito de Prometeo, en la que se nos muestra cómo unos científicos descubridores de un invento trascendental lo utilizan con malos fines aunque imbuidos en teoría de su afán por acabar con las injusticias del mundo. Obviamente fracasan en su intento llegando incluso a perder la vida. La conclusión, según el autor, es que por muy injusta que sea nuestra sociedad siempre será preferible evitar cualquier tipo de mesianismo capaz de acarrear unas consecuencias todavía peores.

LAS HUELLAS CONDUCEN... AL INFIERNO

Con el número 157 de la colección apareció esta aproximación francamente discutible al mito de la Atlántida. Realmente mediocre tanto en su concepción como en su desenlace, más que ciencia ficción propiamente dicha es en realidad una simple novela de aventuras cuya acción se desarrolla en el interior de la Tierra al estilo del VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA de Julio Verne, con unos descendientes de los atlantes incongruentemente refugiados en el interior de nuestro planeta a raíz del hundimiento de este continente mítico. Puesto que tras perforar un túnel que conduce a la superficie tienen la intención de conquistar por las bravas algún país que les sirva de nueva patria, los protagonistas, que han sido secuestrados por los atlantes, desbaratarán sus planes huyendo a la vez que destruyen el túnel que comunica los dos mundos. Francamente merecedora de olvido.

EL NUEVO PODER

Número 192 y sin duda una de las más originales obras de Enguídanos. En ella el autor aborda el espinoso tema del racismo describiendo un movimiento de liberación negro que, apoyado por una nueva pero en modo alguno revolucionaria tecnología, intenta crear un estado soberano en el corazón de África, por supuesto sin conseguirlo... Porque una de las características de este tipo de novelas es su reversibilidad, es decir, el hecho de que una vez acabada la acción (excepto, quizá, en MUERTE EN LA ESTRATOSFERA) las cosas continúan siendo tal como eran en un principio.

b) Novelas de viajes interplanetarios. Ambientadas en un futuro reciente, en algunos casos ya rebasado por el lector actual, intentan relatar de forma deliberadamente científica los primeros vuelos espaciales a los planetas y satélites del sistema solar, dejando bastante poco margen a la fantasía a la par que se da especial relevancia al conflicto entre occidentales y comunistas. De hecho, todas estas novelas comienzan o terminan con choques entre rusos y norteamericanos que van, desde rencillas entre tripulaciones de cohetes, hasta guerras atómicas. Era lógico; en la época en que fueron escritas estas novelas tales ideas podían ser exageradas (por fortuna lo fueron), pero no disparatadas. Estas novelas son las siguientes:

ROBINSONES CÓSMICOS

Números 26 y 40 respectivamente en la edición de los años cincuenta y en la de los setenta, siendo pues una de las pocas ajenas a la Saga de los Aznar que fueron reeditadas. Es ésta una novela extraña según los parámetros habituales de este autor, ya que recurre al socorrido tópico del profesor genial que inventa una astronave y que, tras dar bastantes vueltas por el sistema solar a una gran velocidad, retorna a una Tierra en la que los efectos relativistas han hecho pasar varios miles de años. Nuestro planeta está deshabitado y poblado tan sólo por unos extraños seres vegetales, y cuando todo está ya aparentemente perdido para los protagonistas éstos son rescatados oportunamente por unos habitantes del planeta Redención que estaban en misión de vigilancia en la Tierra. Este final, y sólo el final, establece un débil lazo de unión de la novela con la Saga de los Aznar, pero esto no impide que se trate de una novela muy floja sin nada positivo que resaltar.

CITA EN LA LUNA

Número 140. Esta novela, con la que Pascual Enguídanos estrenó su nuevo seudónimo de Van S. Smith, relata un hipotético primer viaje a nuestro satélite de dos cohetes que llegan simultáneamente a él, uno ruso y otro norteamericano. Obviamente ambas tripulaciones comienzan a disputar entre ellas por la primacía de la hazaña (aquí Enguídanos recurre a la poco verosímil circunstancia de que los dos cohetes aterricen prácticamente uno al lado del otro), lo que acaba transformándose en una lucha en la que se mezclan la política con la codicia (por supuesto los astronautas encuentran oro en la Luna), los homicidios y, claro está, el amor. Sin nada en especial en su forzado y artificial argumento, como es fácil suponer esta novela ha quedado completamente obsoleta.

LUNA ENSANGRENTADA

Número 198. Una compañía que se dedica a transportar turistas a una base experimental de Marte descubre, cuando vuelven del planeta rojo, que en la Tierra ha estallado una guerra nuclear... Y que ya ha terminado, aunque la radiactividad impregna el planeta y después de cierto tiempo acabará con toda la vida en él. Un pequeño grupo de supervivientes ha sido seleccionado con objeto de enviarlo a Marte, de forma que pueda salvaguardarse el futuro de la especie humana; claro está que los criterios seguidos a la hora de elegir a los más aptos chocarán con el egoísmo de aquéllos que pretenden salvarse a toda costa a pesar de no ser objetivamente merecedores de ello. Se trata de una buena novela con momentos realmente dramáticos, y es también una de las más pesimistas de su autor.

HOMBRES EN MARTE

Número 232. En este caso se trata de la primera expedición a Marte, en la que por variar coinciden también rusos y americanos. De argumento parecido al de CITA EN LA LUNA nos encontramos con varias peripecias que poco tienen en realidad de ciencia ficción; los astronautas rusos, que por variar han encontrado oro, son en realidad unos delincuentes que atacan a traición a los norteamericanos robándoles el cohete, lo que les condena a una muerte cierta. Por fortuna para ellos Enguídanos se saca de la manga un desenlace inesperado: En realidad la expedición norteamericana pretendía ensayar un sistema experimental de teletransportación (¿y para eso se tenían que ir tan lejos?) que es utilizado para enviar a la Tierra al protagonista malherido. En resumen: Poco original y rebuscada en su final.

c) Novelas de contactos con extraterrestres. Quizá sean éstas las más numerosas y también las más parecidas entre sí; su argumento, con ligeras variantes, es el siguiente: Unos extraterrestres llegan a la Tierra, mantienen con nosotros unos contactos más o menos traumáticos y acaban yéndose por donde han venido bastante hartos de la estupidez humana... Quizá el mayor acierto de Enguídanos sea no describir normalmente a los visitantes como seres malvados o angelicales tal como suele ser lo más habitual en este género, sino como personas (o cosas) con sentimientos no muy distintos a los nuestros, aunque normalmente mejores. Su marcha de nuestro planeta no suele acarrear ningún cambio significativo en la vida de éste. Pertenecen a este grupo:

LLEGÓ DE LEJOS

Número 61 de la colección y sin duda una de las mejores novelas de Enguídanos. Un extraterrestre (pero perfecta e incongruentemente humano) llega a la Tierra como mensajero de su pueblo, errante por el cosmos en busca de un hogar al haber sido destruido su planeta de origen por una catástrofe cósmica, y es tratado como un lunático. Resulta un gran acierto la austera dignidad del visitante enfrentada a la sublime estupidez de nuestros gobernantes, y también merece la pena el final de la novela en el que, huyendo de amilbarados apaños, ante al rechazo de los terrestres el autor envía a los visitantes al moribundo Marte, donde iniciarán una nueva vida.

ELLOS ESTÁN AQUÍ

Número 81. Un piloto norteamericano derriba en Alaska un platillo volante iniciándose la caza de sus tripulantes, que no son ni buenos ni malos sino que tan sólo intentan salvarse del acoso al que se ven sometidos... Hasta que finalmente son destruidos sin que el lector llegue a saber en ningún momento si sus intenciones eran o no hostiles. Bastante parecida a una película norteamericana estrenada en esa época, su mayor acierto estriba como ya quedó comentado en no presentar a los extraterrestres como perversos, sino simplemente como unos seres que pretenden salvar sus vidas.

EXTRAÑOS EN LA TIERRA

Número 163. Una gran astronave llega a nuestro planeta aparentemente en viaje de cortesía, aunque sus tripulantes tendrán sus más y sus menos tanto con los terrestres como entre ellos mismos, corroídos por las disputas intestinas... Y finalmente se va por donde ha venido, sin que en toda la novela ocurra nada realmente importante salvo el imposible romance entre un terrestre y una visitante, perfectamente humana pero de talla diminuta, lo que imposibilita un final de novela rosa que al menos salva finalmente a la novela.

LAS ESTRELLAS AMENAZAN

Número 176 de la primitiva colección, reeditada con el número 47 de la segunda sin que se corrigieran las más que evidentes incorrecciones astronáuticas que aparecen en su primera parte, con una descripción del proyecto Apolo que no se parece absolutamente nada a como fue éste en realidad, circunstancia disculpable cuando fue escrita la novela con anterioridad al mismo pero no bastantes años después de haber pisado la Luna. LAS ESTRELLAS AMENAZAN es una de las pocas novelas de invasiones extraterrestres que escribió Pascual Enguídanos: Una astronave tripulada por plantas inteligentes (un tema recurrente en nuestro autor) aterriza en un lago de Florida y comienza a lanzar semillas que rápidamente se transforman en nuevos seres planta bastante desagradables y peligrosos. La novela describe con bastante dramatismo la lucha entre humanos y plantas dejando entrever al final, aunque sin aclararlo del todo, el triunfo de los primeros... Por esta vez.

UN MENSAJE EN EL ESPACIO

Número 182. Atraído por las emisiones de radio producidas por el proyecto Ozma, que constituye la base científica de la novela, un extraterrestre aterriza en nuestro planeta y, después de ser tratado bastante mal, acaba hartándose (cosa lógica, ya que es recibido a cañonazos) y se marcha por donde había venido, perdiéndose con su astronave en las profundidades del cosmos. Se trata de nuevo de un hombreplanta, pero esta vez no es maligno como los anteriores ni abriga aparentemente malas intenciones contra la humanidad, aunque en realidad ni siquiera le dejan transmitir ningún tipo de mensaje. Nuevamente nos encontramos con la consabida moraleja tan habitual en Enguídanos: ¿Está el hombre preparado para iniciar contactos con los extraterrestres? La respuesta es para el autor un rotundo no.

INTRUSOS SIDERALES y DIABLOS EN LA IONOSFERA

Números 195 y 199 respectivamente. La primera de las dos novelas describe la llegada de unos visitantes, esta vez hombres insecto, que estacionan su enorme astronave en órbita alrededor de la Tierra, portándose de forma decididamente hostil con los astronautas terrestres que van a visitarlos y que se ven obligados a huir rápidamente de allí ante la amenaza de ser aniquilados por los belicosos insectos... Es decir, nos encontramos ante las mismas premisas de la novela anterior pero con los papeles cambiados, es decir, de la forma correcta según los parámetros habituales de este tipo de novelas con unos terrestres buenos y unos visitantes perversos y sanguinarios. Como dato curioso cabe reseñar que los protagonistas principales son unos astronautas alemanes (como si al principio de la década de los sesenta Alemania estuviera para esos trotes) mientras sus colegas rusos y norteamericanos, que también visitan la astronave invasora de forma simultánea, apenas si tienen un papel de meros comparsas.

DIABLOS EN LA IONOSFERA se sitúa algunos años después de la novela anterior y desvela, ya desde el principio, las intenciones hostiles de unos hombresinsecto que no tienen otro deseo que el de invadir y colonizar la Tierra. Así, mientras han sembrado el planeta de huevos suyos con los que han creado una infantería que mantiene en jaque a los terrestres, han raptado a cierto número de personas con objeto de obtener la mayor información posible sobre nosotros antes de proceder a la invasión definitiva de nuestro planeta. El protagonista, rehén de los extraterrestres, consigue escaparse y, merced a su condición de piloto aeronáutico, es el encargado de destruir la astronave enemiga con una bomba atómica teledirigida, sin que Enguídanos explique cómo los inteligentes invasores son incapaces de prevenir y evitar un ataque tan tosco. Se presupone que los insectos existentes en el planeta serán exterminados sin problemas, lo que permite dar fin a la novela.

EL DÍA QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA

Realmente nada de lo descrito en esta novela, número 221 de la colección, resulta estrictamente original. Los visitantes son en esta ocasión unos robots inteligentes cuyo único interés por nuestro planeta es puramente académico, y también se marcharán bastante escamados de nuestra estupidez no sin que antes se desarrolle otro amor imposible, esta vez entre una terrestre y un robot que es de hecho el protagonista y el narrador de la historia. El interés de la novela estriba en que ésta está relatada en primera persona desde el otro lado, mostrándonos el punto de vista del robot sobre el para él paradójico comportamiento de los terrestres. También a modo de curiosidad cabe reseñar que, al igual que hiciera en otras novelas tales como ELLOS ESTÁN AQUÍ, en EL DÍA QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA retoma también Enguídanos algunos elementos de la Saga de los Aznar, concretamente la luz sólida y los robots rodantes sobre una rueda.

LA MOMIA DE ACERO

Novela de difícil encasillamiento, se desarrolla en el seno de una expedición arqueológica destacada en Egipto que, muy a su pesar, se tropieza con un gigantesco y maligno robot que se supone fue abandonado por algunos extraños y remotísimos visitantes... Robot que es despertado de su secular letargo de una manera accidental y que comienza a hacer de las suyas hasta que finalmente es destruido por una bomba atómica. El mayor logro de esta novela consiste en no intentar elucubrar sobre el origen del robot, dejando a la imaginación del lector libre para imaginar lo que desee. De acuerdo con su costumbre de introducir datos reales en sus relatos Enguídanos comenta aquí la construcción de la presa de Assuán, circunstancia que aprovecha para dar más dramatismo a la acción ya que el robot desbocado se dirige hacia ella con más que sospechosas intenciones. Con esta novela, que hacía el número 234, fue clausurada la colección Luchadores del Espacio hasta su reedición parcial más de diez años después.

INTRUSOS SIDERALES

Repetición de título para esta novela, la única de ciencia ficción que el autor escribió para otra editorial diferente de la Valenciana, concretamente para La Conquista del Espacio de la editorial Bruguera, de la que hizo el número 57. Posterior a las novelas de la colección Luchadores del Espacio (me estoy refiriendo, claro está, a la edición original) en más de una década, esta novela es casi una repetición de la titulada EL DÍA QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA. También aquí los visitantes son robots que vienen a nuestro planeta simplemente a investigar, y también aquí se tienen que marchar tal como han venido tras tener serios percances con los cretinos de los terrestres... Sus diferencias con la otra novela, no demasiado llamativas por cierto, son una relativa modernización del contexto y la supresión de lo que precisamente son los mayores aciertos de su predecesora, la relación amorosa entre la protagonista y el robot y la narración desde el punto de vista de este último, junto el cambio más trascendental de unos robots autónomos a unas simples unidades controladas por el ordenador central, único ser pensante de la astronave visitante.

d) Terrestres que viajan a otros mundos habitados. Tampoco pudo resistir Enguídanos la tentación de describir otras culturas extraterrestres, aunque sus esfuerzos en este campo fueron más bien poco afortunados: Sus extraterrestres suelen ser sospechosamente terrestres en su comportamiento (¡y hasta en su aspecto físico!) mientras los terrestres acostumbran a andar bastante despistados. Cuando la biología lo permite siempre hay boda, pero esto no ocurre siempre. En resumen; estamos ante un flojo apartado representado por los siguientes títulos:

RUMBO A LO DESCONOCIDO

Con el número 9 de la colección, fue ésta la primera novela publicada por Enguídanos fuera de la Saga de los Aznar... Y más hubiera valido que ésta hubiera continuado, ya que nos encontramos ante una de las obras más flojas de este autor. Convertida la primera expedición a Marte en una aventura sin retorno merced a unos extraños argumentos que no llegan a ser convenientemente explicados, los protagonistas se encuentran finalmente en un planeta rojo calcado de forma literal de las descripciones entonces ya apolilladas de Edgard Rice Burroughs, lo que puede que no estuviera demasiado mal allá por las primeras décadas de nuestro siglo pero rechina ya incluso en una colección popular de los años cincuenta. Allí los exilados terrestres se encuentran con princesas bellísimas, generales bravucones y monstruitos bastante feos, lo que resulta todavía más incongruente tras haberse intentado explicar científicamente la imposibilidad de que los terrestres puedan respirar la enrarecida atmósfera marciana que, no obstante, resulta ser completamente salutífera para sus homólogos marcianos. Tras verse involucrados en una revuelta palaciega digna del extinto imperio bizantino, los terrestres parten sin rumbo (y quizá sea esto lo único salvable de la novela) hacia los remotos confines de Marte sin que el inevitable idilio entre el bravo astronauta y la bella princesa culmine afortunadamente en una boda, por lo demás imposible.

TRILOGÍA DE HEREDÓ UN MUNDO

Con los números 71, 72 y 73 Enguídanos publicó una serie de novelas que llevan por título, respectivamente, HEREDÓ UN MUNDO, DESTERRADOS EN VENUS y LA LEGIÓN DEL ESPACIO. Se trata, fundamentalmente, de una narración de aventuras que, independientemente de estar ambientada en Venus, tiene bastante que ver con la fantasía heroica, un género prácticamente inexistente en las colecciones populares. Y está entretenida, independientemente de que los tópicos recarguen las novelas hasta la extenuación.

La trama es la que sigue: Un multimillonario que no sabe qué hacer con su dinero invierte su fortuna en la construcción de una astronave interplanetaria con la que organiza un viaje a Venus, con la sana intención de tomar posesión del planeta (?). Llegados a su destino los protagonistas se encuentran con un Venus digno del tópico más manido, con bosques tropicales y animales enormes y peligrosos. Atacados por la salvaje fauna venusiana los terrestres acaban descubriendo un enorme yacimiento de oro, lo que provoca un motín entre los expedicionarios y el abandono de los protagonistas a sus propios medios mientras los rebeldes huyen con la astronave en dirección a la Tierra.

Desterrados en el hostil Venus, los protagonistas inician toda una serie de aventuras relacionadas con distintos pasajes de la Saga de los Aznar, primero con MOTÍN EN VALERA y posteriormente con EL PLANETA MISTERIOSO. Tras alcanzar zonas del planeta habitadas por distintas razas y culturas, los exilados entran en contacto con éstas de forma a veces amistosa y a veces hostil. Finalmente un golpe de fortuna les hace recuperar la astronave, pudiendo retornar a la Tierra.

¡PIEDAD PARA LA TIERRA!

Lástima. A pesar de que el número 85 de la colección comenzaba de una manera prometedora (La Tierra acaba de salir de una guerra atómica cuya radiactividad amenaza con destruir a corto plazo la vida en ella), un George H. White no demasiado inspirado en esta ocasión se encargó de convertir la narración en un bodrio indigno de su aceptable nivel medio. Retomando el hilo de la novela, vemos cómo un reciente invento descubierto durante la guerra (una astronave que permite viajar por todo el sistema solar) sirve para organizar una labor de búsqueda por todos los planetas y satélites en busca de algún astro habitable en el que se pueda refugiar la doliente humanidad... Que no es otro que Titania, el pequeño satélite de Urano, que aquí es presentado como una imitación de los polos terrestres, bastante frío pero perfectamente habitable (?) y habitado, concretamente por unos seres gigantescos (a poca gravedad grandes habitantes, según la particular lógica del autor) que resultan ser bastante acogedores, prometiendo ayudar a los terrestres no sin que Enguídanos haga una broma final sobre el posible equívoco entre los años terrestres y los de Urano (¿y por qué no los de Titania?), evidentemente mucho más largos. En resumen: Una novela para olvidar.

NOSOTROS, LOS MARCIANOS

Número 144 de la colección. No, ciertamente no se le daban demasiado bien las novelas de viajes a otros planetas al bueno de Enguídanos... Amén de que escribió varias de ellas con Marte como destino (RUMBO A LO DESCONOCIDO, EL EXTRAÑO VIAJE DEL DOCTOR MAIN y ésta misma) que, con ligeras variantes, parecen calcadas unas de otras. Aquí unos marcianos perfectamente humanos llevan raptada a su planeta a una terrestre que tiene ocasión de contemplar cómo en el planeta rojo se enfrentan dos razas, y que tiene como cabía suponer un típico y tópico final feliz.

DESPUÉS DE LA HORA FINAL

Aparecida inicialmente con el número 171, fue reeditada con el número 35 de la nueva colección. Afortunadamente aparece aquí el Pascual Enguídanos bueno, con una aceptable novela postatómica a la que se la pueden perdonar sus evidentes incoherencias científicas en aras de su interesante argumento. Un millonario megalómano junto con su prometida, sus guardaespaldas, dos científicos y dos ingenieros, concibe un plan ciertamente disparatado: Entrar en hibernación durante varios cientos de años para poder contemplar así a la humanidad del futuro. Pero las máquinas se estropean y duermen más de dos mil años, mucho más de lo que esperaban, despertando en una Tierra en ruinas en la que el hombre ha retrocedido de nuevo a la edad de las cavernas. Tras varias peripecias no exentas de dramatismo (lo que es positivo) y de algunas elucubraciones religiosas de más que discutible oportunidad, lo que ya no lo es tanto), los expedicionarios descubren finalmente lo sucedido: Un planeta errante se estrelló contra el Sol poco después de iniciada su hibernación, haciéndolo explotar (?) y lanzando a la Tierra a través del espacio convertida a su vez en un astro sin rumbo. Con el tiempo la Tierra había alcanzado un nuevo sistema solar entrando en órbita en torno a este nuevo sol. Poco a poco van falleciendo todos los viajeros y, cuando tan sólo quedan vivos el protagonista y la muchacha, Enguídanos renuncia a un creíble final tipo Adán y Eva para recurrir a un alambicado encuentro de última hora con los habitantes de ese sistema solar, humanos por supuesto, que los acogen en su seno con alegría por ser los últimos representantes de una civilización extinta.

EL EXTRAÑO VIAJE DEL DOCTOR MAIN

Otra de las pocas novelas ajenas a la Saga de los Aznar que llegaron a ser reeditadas, ya que apareció respectivamente con los números 186 y 34 de las dos ediciones de Luchadores del Espacio. Como ya comenté con anterioridad, se trata de una nueva versión del tema de los terrestres que visitan Marte, nada original por cierto y cuyo único matiz diferenciador es la utilización del conocido recurso del cuento del Patito Feo: Un gigante de más de tres metros de altura, condenado a vivir exhibiéndose en el circo, descubre de pronto que es descendiente de los monarcas marcianos y que posee, al igual que todos los de su raza, unos singulares poderes psíquicos. En Marte había tenido lugar años atrás una revolución que había destronado a sus padres obligándolos a exiliarse en la Tierra, donde él había nacido ignorando su origen hasta muchos años después.

Acompañado por sus amigos terrestres el gigante viaja a Marte en una astronave de su invención y, como era de esperar, es apoyado por sus súbditos frene al usurpador, obteniendo el reconocimiento de sus derechos como príncipe heredero (ahora ya rey) de Marte, tras lo cual sus amigos retornan a la Tierra. Es ésta una novela bastante floja como todas en las que Enguídanos aborda tan poco original tema, aunque no carece de momentos razonablemente aceptables al menos en lo que respecta a los sentimientos de los personajes.

VENUS LLAMA A LA TIERRA

Número 187 y novela merecedora del olvido más piadoso. Un doble experimento tiene lugar en la Tierra: Por un lado se envía una astronave no tripulada, por vez primera, al planeta Venus. Por otro, se pretende probar una máquina teletransportadora que enviará a Venus, una vez aterrizado el cohete, a un mono destinado a ser utilizado como cobaya en el experimento (¿y por qué no hacerlo de un lugar a otro de la misma Tierra?). La primera parte del experimento es llevada a cabo sin novedad pero no ocurre lo mismo con la segunda ya que, a causa de un estúpido error, es teletransportada a Venus la protagonista de la novela en lugar del sufrido simio. Como cabe suponer el protagonista masculino parte voluntariamente a rescatarla, desarrollándose la mayor parte de la novela en un Venus pantanoso plagado de animalitos (por variar) que les hacen pasar más de un mal trago. Al final, claro está, ambos se reúnen retornando felizmente a la Tierra. Salvo por el tema de la teletranspor-tación, recuperado por Enguídanos en Hombres en Marte, la novela no vale absoluta-mente nada.

e) Contactos entre civilizaciones. Al contrario de lo que ocurría en los dos apartados anteriores, los contactos interplanetarios son ahora de civilización a civilización y no entre una de éstas y algunos miembros aislados de la otra, lo que plantea la necesidad de unos argumentos más ambiciosos al exigir una irreversibilidad en las situaciones en las que se desarrollan las novelas. Esto empuja a Enguídanos hacia escenarios menos íntimos, hacia relatos mucho más cercanos a la epopeya de los Aznar que los de todo el resto de su creación literaria. No son, sin embargo, muy numerosas las novelas pertenecientes a este apartado, no tanto por el número de las mismas (once en total) sino por el hecho de que están agrupadas en tres únicas series más una novela independiente, las cuales son las siguientes:

SERIE DEL PLANETA ZIRYAB

La más larga después de la propia Saga de los Aznar ya que cuenta con cinco novelas, los números 60, 61, 64, 65 y 66 de la colección, siendo también una de las más interesantes aportaciones de Enguídanos aunque no es de las mejores. En ella Enguídanos utiliza un recurso bastante original aunque totalmente prohibido por la mecánica celeste: La existencia de un planeta situado en la misma órbita que la Tierra pero a 180 grados de nuestro planeta, lo que haría que siempre estuviera oculto tras el Sol. Evidentemente Enguídanos no debía de conocer los estudios astronómicos de Lagrange, pero aprovecha esta idea para crear una serie curiosa e interesante en la cual, por cierto, no utiliza ningún elemento nuevo ni original excepto la existencia del citado planeta, limitándose a mezclar con ésta varios de sus argumentos favoritos sin que, a pesar de algunos altibajos, la serie se resienta demasiado por ello.

Comienza la serie con la novela titulada EXTRAÑO VISITANTE, que considerada aislada del resto no sería sino una más de las del apartado de los extraterrestres que visitan la Tierra. Un platillo volante es descubierto en el desierto del oeste norteamericano y el protagonista, un médico rural, entra en contacto sin saberlo con sus tripulantes, humanos para más señas. Al final el platillo es destruido por sus propios ocupantes y éstos fallecen, lo que supone un final muy típico de las novelas de este tipo. Sin embargo, la serie continúa haciendo que el protagonista exponga la tesis (por supuesto cierta) de que el planeta de origen del platillo volante está al otro lado del Sol.

MÁS ALLÁ DEL SOL, la segunda novela, entra ya de lleno en el apartado de los viajes de exploración por el sistema solar, otro de los temas favoritos de nuestro autor. A pesar de ser tan sólo un joven médico rural, el protagonista consigue convencer a los gobiernos terrestres de la existencia del desconocido planeta, por lo que la ONU decide organizar una expedición internacional que viajará al planeta Marte para observar al nuevo astro. Evidentemente hubiera sido mucho más sencillo lanzar una sonda automática hacia adelante o hacia atrás de la propia órbita terrestre, pero el argumento habría perdido buena parte de su gancho. La expedición es descrita de acuerdo con la tecnología existente entonces en nuestro planeta, con una detallada minuciosidad muy al gusto del escritor. Al llegar los viajeros a Marte, un Marte también bastante de acuerdo con los conocimientos astronómicos de la época en la que la novela fue escrita, son atacados por un platillo volante que destruye los cohetes imposibilitando- el regreso a la Tierra y dejando a los supervivientes en una situación sumamente dramática que no se resolverá hasta la siguiente novela.

MARTE, EL ENIGMÁTICO continúa la narración describiendo un planeta moribundo en el que los terrestres sobreviven penosamente sin apenas esperanzas de salir con vida. Pero el azar, que tan caro le resulta a Enguídanos, hace el milagro: Los expedicionarios descubren la última de las ciudades marcianas y en ella al último de los representantes de una raza que hace ya muchos siglos se extinguió. Aquí es quizá la única vez en toda su obra en la que Enguídanos hace un razonable esfuerzo por acomodar la fisiología del marciano a las condiciones ambientales del planeta, lo que ciertamente es de agradecer después de sus alegrías de otras ocasiones.

El marciano es un bondadoso gigante que acoge a sus huéspedes con la mayor hospitalidad, lo que no impide que sea asesinado por los pérfidos rusos al pretender éstos robar la astronave que éste poseía para volver ellos solos a la Tierra dejando abandonados en Marte a sus compañeros de infortunio, en su mayor parte norteamerica-nos. La disputa se salda con la derrota de los rusos, pero los norteamerica-nos no pueden impedir la muerte del marciano y, con ella, la destrucción de la ciudad en un extraño episodio muy mal explicado en la novela. El moribundo ser, antes de fallecer, les regala la astronave motivo de la disputa, lo que permite la vuelta de los protagonistas a la Tierra.

¡ATENCIÓN... PLATILLOS VOLANTES! la cuarta novela de la serie, inicia la segunda parte de ésta, mucho más trepidante que la primera. Retornados a la Tierra los supervivientes de la expedición a bordo de la poderosa astronave marciana, observan con estupor cómo resulta ya inútil la noticia de que el planeta gemelo del nuestro existe realmente más allá del Sol. Oleadas y oleadas de platillos volantes están atacando nuestro planeta, que lleva con mucho la peor parte debido a la superioridad tecnológica del enemigo. Por fortuna la astronave marciana demuestra ser una formidable arma con la que los terrestres podrán rechazar finalmente el ataque.

RAZA DIABÓLICA concluye la serie llevando la lucha al propio Ziryab, el planeta invasor. Debido a una coincidencia en los rasgos físicos, escasamente verosímil dicho sea de paso, entre el protagonista principal y un oficial enemigo prisionero de los terrestres, éste es enviado a Ziryab en sustitución del prisionero simulando escaparse, y una vez en su destino comienza una labor de zapa que culmina con la llegada de una flota expedicionaria terrestre que, como cabe suponer, se alza con la victoria final de la guerra.

Sin embargo, lo más curioso de esta novela es la clara crítica al racismo que hace Enguídanos al mostrarnos un planeta Ziryab habitado por dos razas diferentes, una de rasgos arios bastante estúpida y belicosa que medra gracias a unos medios técnicos que no han sido descubiertos por ellos, y una segunda mongoloide (cobriza según el autor) mucho más culta, inteligente y pacífica, que vive sojuzgada y esclavizada por sus crueles vecinos, los cuales se han aprovechado de su tecnología para dominar el planeta Ziryab. Huelga decir que la alianza entre los terrestres (norteame-ricanos fundamentalmente) y la raza cobriza es inmediata, lo que permite derrotar al enemigo común... Todo un símbolo, aunque al final se estropee algo el encanto de la historia con el conocido estribillo, muy propio de la época, de que los yanquis eran muy buenos y los rusos muy malos... ¡Qué se le va a hacer! Estamos hablando de los tiempos de la guerra fría.

EMBAJADOR EN VENUS

En esta ocasión se trata de una novela independiente, la número 147 de la colección original posteriormente reeditada con el número 39 de la nueva edición, lo que hace suponer que ésta debía de ser especialmente apreciada por su autor. Y no es de las malas, sino todo lo contrario; el argumento resulta bastante interesante siendo, en el fondo, una crítica apenas velada del colonialismo occidental, aunque ciertos condicionantes de la época en que fue escrita (segunda mitad de los años cincuen-ta) hacen que la misma se resienta de un exceso de culto a lo norteamericano que a estas alturas resulta excesivo.

En un planeta Venus cubierto de selvas lujuriantes (con sus inevitables dinosaurios, por supuesto) y habitado por una raza de tecnología primitiva pero poseedor de una cultura milenaria (¿los chinos del siglo pasado?) las potencias terrestres han vertido sus excesos de población con resultados más bien lamentables, ya que los emigrantes terrestres se dedican a vejar a los indígenas venusianos. Finalmente estalla el inevitable conflicto y el embajador norteamericano ayuda a los nativos (la guerra de Vietnam todavía no se había iniciado) en su lucha contra los colonos, casualmente chinos y de otras naciones asiáticas en su gran mayoría. Aparentemente los nativos llevan las de perder, pero éstos cuentan no obstante con el legado de sus poderosos antepasados, un robot gigantesco con el que aplastan la rebelión sin necesidad de la ayuda yanqui. Resultan más que evidentes las concordancias existentes entre los nativos de esta novela y los hombres azules de Venus que aparecen en la Saga de los Aznar, y en lo que respecta al robot uno muy similar volvería a ser descrito por Enguídanos en la novela LA MOMIA DE ACERO. La trilogía de Heredó un mundo parece haber sido también una fuente de inspiración para el autor a la hora de ambientar la narración en ese Venus prehistórico que tanto parecía gustar no sólo a Enguídanos, sino también a otros muchos escritores de la colección.

SERIE DE BEVINGTON

Aunque en estas dos novelas (LA LOCURA DE BEVINGTON, número 202, y EL PLANETOIDE MALDITO, número 203) no aparece el menor extraterrestre, resulta no obstante adecuado incluirlas en este apartado de contactos entre civilizaciones diferentes, ya que presenta varias características comunes con las otras novelas agrupadas en el mismo. LA LOCURA DE BEVINGTON describe a un fanático creador de una nueva religión (Bevington) que prohíbe a sus miembros todo beneficio derivado del uso de la tecnología trasladándolos en modernas naves, y he aquí lo más sorprendente, al semitropical Ganímedes, donde fundan una nueva sociedad agrícola y ganadera. Pero Bevington, no conforme con el aislamiento al que ha sometido a sus acólitos, se dedica también a pregonar el final del mundo ateo y, para ayudarlo a extinguirse, propaga en la Tierra una nueva enfermedad que provoca una epidemia mortal. Alertados los norteamericanos del origen de esta enfermedad envían una expedición a Ganímedes, con objeto de obtener muestras que permitan fabricar una vacuna y de paso intentar derrocar y detener a Bevington. Después de bastantes peripecias los protagonistas logran lo primero pero no lo segundo, con lo cual se consigue atajar la epidemia aunque el tirano sigue gobernando a su antojo en el satélite.

EL PLANETOIDE MALDITO, conclusión de esta corta serie, comienza con la llegada a Ganímedes de una expedición enviada para acabar con la dictadura religiosa de Bevington, pero la astronave se estrella al aterrizar muriendo todos sus ocupantes a excepción de uno. Éste, tras ponerse en contacto con los refugiados de una de las colonias mineras allí existentes, las cuales habían sido exterminadas por Bevington, logra finalmente exterminar al dictador, con lo que las aguas vuelven a su cauce.

Si bien es cierto que existen varias graves incoherencias en esta serie (Júpiter está muy lejos de ser una segunda estrella que caldee a sus satélites, y la descripción de los dinosaurios de Ganímedes es tan original como exagerada), y que en ella aparecen con bastante frecuencia luchas de poca entidad, no deja de tener interés la descripción de un tipo de sectas religiosas que existen en la realidad, como los amish norteamericanos u otras similares asentadas en el Paraguay, con la diferencia de que, aunque fanáticos, son pacíficos, mientras el reciente florecer de las sectas más extrañas hace pensar que en el fondo no se trata de una idea tan disparatada.

TRILOGÍA DE FINÁN

Formada por tres novelas a las que corresponden los números 210, 211 y 212, a pesar la concordan-cia argumental de las mismas cada una de ellas desarrolla un tema propio prácticamente independiente y con características propias. La primera de ellas, titulada Y EL MUNDO TEMBLÓ, es una típica narración de visitantes extraterrestres, aunque aquí nos encontra-mos con un marco mucho más dramático de lo habitual: Un planeta intruso penetra en el sistema solar y, después de pasar por las cercanías de la Tierra, se coloca en una órbita próxima a la de nuestro planeta convirtiéndose en el décimo miembro del sistema solar. Su paso por las proximidades de la Tierra provoca graves trastornos: Enormes mareas, terremotos y un desplazamien-to de los polos que hace que todo el territorio norteamericano sea invadido por los hielos. Poco después se descubre que el planeta está habitado por unos seres anfibios e indiscutiblemente inteligentes, lo que aumenta aún más la zozobra a la que están sometidos los atribulados terrestres.

LA GRAN AVENTURA retoma el argumento en el dramático punto en el que ha acabado la anterior. Desesperados por su insostenible situación, ya que su país se ha vuelto inhabitable, los norteamericanos adoptan una decisión heroica: Se desplazarán en masa a Finán (el planeta intruso) y lo colonizarán, lo que les obligará a luchar con los habitantes del mismo. Lamentable-mente la novela no describe esta colonización sino una exploración previa del planeta en la que realmente no ocurre gran cosa, descendiendo bastante el nivel de esta novela con respecto a la anterior.

PIRATERÍA SIDERAL remata la trilogía describiendo un sistema solar ya asentado después del trauma creado por la irrupción en él del planeta Finan. Los norteamericanos se han asentado en el planeta intruso expulsando a los tritones, que se ven obligados a emigrar a su vez a Venus; los rusos, por su parte, alcanzan la supremacía en la Tierra expulsando a los alemanes a Marte. Por último en Ganímedes, extrañamente caldeado por un Júpiter incandescente, se origina una reencarnación de la antigua isla de la Tortuga al instalarse allí numerosos piratas siderales que viven al margen de toda ley. En este curioso ambiente un falso desertor de la armada de Finan (léase norteamericana) consigue engañar a los tritones, actuales habitantes de Venus, que preparan un contraataque para recuperar su planeta, tras un sinfín de aventuras bastante trepidantes y entretenidas, aunque no demasiado verosímiles, que recuerdan a las clásicas películas de piratas sin más que cambiando el mar Caribe por el espacio interplanetario y los barcos de vela por las astronaves.

El final es feliz, obviamente; gracias a las intrigas del protagonista los tritones serán derrotados en un futuro por la armada norteamericana y éste, redimido ante los ojos de su novia (la hija de un antiguo pirata de Ganímedes) se casará con ella etcétera, etcétera, etcétera. A pesar de sus altibajos (no resulta coherente que en la segunda novela narra únicamente una pequeña expedición exploratoria mientras Enguídanos da por zanjada la épica colonización del planeta Finan al iniciar la tercera), la serie tenía aún bastantes posibilidades de ser continuada narrando la inminente guerra entre norteamericanos y tritones, pero Enguídanos la dio por acabada aquí.


Notas

Todas estas novelas excepto dos, LA CIUDAD CONGELADA (número 3) y DOS MUNDOS FRENTE A FRENTE (número 14) fueron reeditadas a principios de los años setenta, aunque muy modificadas y en ocasiones prácticamente reescritas.

Aún debería haber habido otras dos más, las tituladas EL GRAN MIEDO y ESCUADRÓN DELTA, que hacían los números 60 y 61 de la nueva edición), pero a pesar de haber sido anunciadas por la editorial nunca llegaron a ser puestas a la venta.

Una de ellas, la titulada ROBINSONES CÓSMICOS (número 26 de la colección antigua y número 40 de la nueva) presenta una somera relación con la Saga de los Aznar, pero de hecho se trata de una narración independiente.

En la segunda edición fueron publicadas de nuevo, además de la ya citada ROBINSONES CÓSMICOS, las siguientes novelas: EL EXTRAÑO VIAJE DEL DOCTOR MAIN (número 186 de la colección antigua y 34 de la nueva), DESPUÉS DE LA HORA FINAL (números 171 y 35 respectivamente), EMBAJADOR EN VENUS (números 147 y 39) y LAS ESTRELLAS AMENAZAN (números 176 y 47).

En la novela ELLOS ESTÁN AQUÍ (número 81) Enguídanos anticipa ciertas ideas que luego utilizará profusamente en la descripción de los sadritas, que tantos problemas crearán a los terrestres gobernados por la familia Aznar: la luz sólida (que más adelante utilizará también en una de sus últimas novelas, EL DÍA QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA, número 221) y los seres en forma de pulpo que utilizan como vehículos unos robots antropomorfos. LLEGÓ DE LEJOS (número 69), una de sus mejores obras, fue reelaborada (y estropeada) en la edición de los años setenta dando como fruto la novela titulada LA OTRA TIERRA (número 49 de esta edición), uno de los varios títulos metidos a contrapelo en la continuación de la Saga de los Aznar. En sentido inverso puede rastrearse perfectamen-te la influencia que los hombres azules de Venus, descritos en los primeros episodios de la Saga de los Aznar tienen en la curiosa obra EMBAJADOR EN VENUS.

La serie de Ziryab, el planeta situado al otro lado del Sol.

HEREDÓ UN MUNDO, DESTERRADOS EN VENUS y LA LEGIÓN DEL ESPACIO (números 71, 72 y 73) y la serie de Finán, el planeta intruso (números 210, 211 y 212).

Las series de los hombres insecto (INTRUSOS SIDERALES y DIABLOS EN LA IONOSFERA, números 195 y 199) y de Bevington (números 202 y 203).

© José Carlos Canalda,
1998 (8.733 palabras) Créditos
Novelas, INTRUSOS SIDERALES Novelas, Trabajos para Bruguera Novelas, Obras firmadas como George H. White Novelas, Obras firmadas como Van S. Smith Novelas, RUMBO A LO DESCONOCIDO Novelas, MUERTE EN LA ESTRATOSFERA Novelas, EL ATOM S 2 Novelas, LLEGÓ DE LEJOS Novelas, «ELLOS» ESTÁN AQUÍ Novelas, ¡PIEDAD PARA LA TIERRA! Novelas, CITA EN LA LUNA Novelas, NOSOTRO LOS MARCIANOS Novelas, EMBAJADOR EN VENUS Novelas, LAS HUELLAS CONDUCEN... AL INFIERNO Novelas, EXTRAÑOS EN LA TIERRA Novelas, DESPUÉS DE LA HORA FINAL Novelas, LAS ESTRELLAS AMENAZAN Novelas, UN MENSAJE EN EL ESPACIO Novelas, EL EXTRAÑO VIAJE DEL DOCTOR MAIN Novelas, VENUS LLAMA A LA TIERRA Novelas, EL NUEVO PODER Novelas, LUNA ENSANGRENTADA Novelas, EL DÍA QUE DESCUBRIMOS LA TIERRA Novelas, HOMBRES EN MARTE Novelas, LA MOMIA DE ACERO