Vetatom

Nombre dado a la cinta donde la karendón almacena los datos del objeto a desintegrar o restituir. Las dimensiones de la cinta más utilizada, correspondientes a una máquina de mediano tamaño para personal, son de alrededor de 2 metros de longitud, 15 centímetros de ancho y 1 milímetro de grueso, aunque las máquinas mayores, como las karendón grada, utilizan cintas mucho mayores, de 2 metros de ancho, y al menos 30 de largo.

Los vetatom están fabricados de oro, aunque no se trata del oro habitualmente empleado en otro tipo de utensilios, como grifería o conducciones de energía. Sus enlaces atómicos están modificados para que el metal sea flexible, indeformable y prácticamente irrompible sin perder ninguna de sus otras propiedades naturales, principalmente su capacidad de resistir la corrosión.

Con estas características, un vetatom es prácticamente indestructible. Sólo fundiéndola o sometiéndola a grandes fuerzas de tracción, es posible destruir la cinta.

En entornos industriales no se utilizan vetatom de oro, se emplea en su lugar el titanio o el acero convenientemente tratados e igualmente resistentes.

Sea cual sea el tipo de material empleado como soporte físico, la información se graba de la misma manera: mediante minúsculas perforaciones de tamaño microscópico en ambas caras de la cinta. El almacenamiento de esta información, que corresponde a la estructura atómica completa del objeto a desintegrar o restituir, ocuparía una cantidad de espacio casi infinito, por lo que antes de ser grabada se codifica mediante extremadamente avanzados algoritmos de compresión de datos y controles de redundancia que, en la práctica, hacen totalmente imposible cualquier fallo en la restitución de los objetos.

Además de la información sobre el objeto a desintegrar o restituir, el vetatom almacena una serie de informaciones sobre la cámara de restitución, entremezcladas con los propios datos del objeto. Esto permite que una cinta obtenida mediante una cámara de pequeño tamaño sea utilizada en una mayor, por ejemplo una persona desintegrada en una cámara individual y restituida en otra con capacidad para 25 personas. La computadora asociada y la propia cámara de restitución realizan las conversiones adecuadas, de forma que las coordenadas sean idénticas en ambos casos.

La operación inversa, sin embargo, es completamente imposible de realizar, y tanto la computadora como la cámara rechazaran el empleo de un vetatom generado por una cámara de restitución de capacidad inferior.

© Carlos Alberto Gómez Villafuerte,
(386 palabras) , 2001 Créditos